El Caja Segovia logró ayer una importante y trabajada victoria ante el Ríos Renovables en tierras navarras. Pese a lo holgado del resultado final, los segovianos tuvieron que emplearse a fondo para conseguir los tres puntos. De hecho, tres de sus cuatro goles llegaron en los cuatro minutos finales de un partido intenso y muy igualado.
El equipo segoviano se vio sorprendido por el inicio fulgurante de los jugadores locales, quienes deseaban agradar a su afición tras siete partidos sin conocer la victoria. Así, Cidao tuvo que emplearse a fondo para parar las acometidas navarras que a punto estuvieron de convertirse en goles. Pero poco a poco, los visitantes fueron capeando el temporal y se hicieron dueños de la pelota. El esfuerzo empleado por los locales les fue pasando factura y la presión fue bajando conforme iban pasando los minutos.
Fue entonces cuando el Caja Segovia encerró al Ríos en su terreno y las ocasiones fueron llegando. Tobe fue el primero en probar los reflejos del meta local, quien al igual que antes lo hizo Cidao, tuvo que demostrar su valía bajo los palos para salvar los muebles navarros. Fabián en dos ocasiones y Borja Blanco en otras dos a punto estuvieron de inaugurar el electrónico del pabellón Elola de Tudela, pero el guardameta local unas veces y el palo en otra evitaron el tanto.
El Ríos intentó sacudirse el dominio visitante con dos tiros que Fabricio y Corvo mandaron al palo en la misma jugada, pero para entonces el Caja Segovia ya había inclinado el campo hacia la puerta tudelana. Además, el dominio se incrementó cuando los locales cometieron la quinta falta a más de cinco minutos del final de la primera parte.
El Caja asediaba el área, pero el Ríos resistía apoyado por una afición incansable. Todo hacía indicar que se iba a llegar al descanso con empate a cero cuando Sergio aprovechó un contragolpe iniciado por Borja para poner el 0-1 en el marcador. Todo un jarro de agua fría para las huestes tudelanas.
La reanudación comenzó igual que la primera parte, con un Ríos muy fogoso que ponía en aprietos a Cidao. Los locales, muy necesitados de puntos, echaron el resto para intentar la igualada y tuvieron ocasiones para ello, pero no lo consiguieron. La más clara fue de Andresito que, dentro del área y a puerta vacía, envió el balón al palo cuando el gol ya se cantaba en las gradas.
A partir de ese momento, el partido se convirtió en un correcalles en el que ambos equipos pudieron marcar. La casta de Tobe llegó a desquiciar a los aficionados locales y a punto estuvo de ser el protagonista del encuentro en una clara oportunidad que finalizó con el balón en el lateral de la red.
El Ríos también tuvo sus ocasiones, sobre todo una en botas de Leo Bomfim que pegó en la cruceta y se marchó fuera, y en otra de Carlos Anós que Cidao abortó con mucha calidad.
Con el paso de los minutos, el Caja Segovia optó por ceder terreno a los locales a la espera de un fallo en la posesión que permitiera una contra mortal. Así, a falta de cuatro minutos para el final, un error en la salida de balón del Ríos propicio la ocasión que David transformó en el 0-2 y en una losa demasiado pesada para los locales.
El Ríos se la jugó con portero-jugador, y esa fue su sentencia de muerte. Kristjan en primer lugar y Sergio después marcaron para los visitantes desde campo propio con la portería local desguarnecida. Al final, importante victoria del Caja Segovia que le mantiene en el tercer puesto de la clasificación y duro varapalo para un Ríos Renovables que ve como los puestos de descenso están ya a tan sólo cuatro puntos.
