La hora, que no era la habitual, y la posibilidad de seguir el partido por televisión hicieron que las gradas del Pedro Delgado no estuvieran tan llenas como en otras ocasiones. Pero, una vez más, la presencia de cientos de niños dio un extra de color y alegría al pabellón, que contó con el ánimo de los más pequeños, entre los que estaban los participantes en el Campus de Tobe de este verano; o los jugadores del CD Oroquieta de Madrid, Club con el que ayer mismo el Caja Segovia firmó un convenio de colaboración y que acudieron a ver el encuentro invitados por la entidad cajista. Eso sí, ya que el encuentro coincidía, más o menos, con la hora de la comida, durante el descanso los aficionados, niños y mayores, aprovecharon para ‘matar el gusanillo’ con el bocata de rigor.
