El alemán Sebastian Vettel (Red Bull), que mañana puede proclamarse matemáticamente por segunda vez consecutiva campeón del mundo de Fórmula Uno, se puso ayer al mando en el Gran Premio de Singapur, al marcar, por delante del español Fernando Alonso (Ferrari), el mejor de los primeros entrenamientos libres.
Tras ser superado por el británico Lewis Hamilton (McLaren) en la primera tanda, que arrancó con retraso por unos problemas con los bordillos del trazado de Marina Bay, el germano se puso serio en la segunda y marcó el mejor tiempo (1:46.374).
El que más cerca estuvo del germano fue Fernando Alonso, dos veces ganador en Singapur. El asturiano, que ocupa la segunda plaza de la general, acabó a 201 milésimas de todopoderoso Red Bull del virtual campeón.
Por detrás de ellos terminaron Lewis Hamilton, el brasileño Felipe Massa, y el australiano Mark Webber (Red Bull). Mientras tanto, el compañero y compatriota de Hamilton, Jenson Button, solo pudo ser décimo, ya que se pasó de frenada en la curva 14 y, pese a que no se tocó con el muro, ya no pudo reanudar la marcha.
La sesión inaugural de pruebas quedó reducida a una hora, en lugar de la hora y media habitual, por problemas con los bordillos del circuito urbano Marina Bay, por lo que los operarios tuvieron que salir a la pista y los pilotos se quedaron en sus garajes.
Los problemas se detectaron mientras rodaban previamente los coches de la Porsche Carrera Cup Asia, cuyos participantes comprobaron cómo se levantaban los pianos en las curvas tres y 14. Los responsables de seguridad de la FIA ordenaron su reparación de inmediato, y en algunos casos se requirió la sustitución completa de algunos sectores de los bordillos.
Hamilton, quinto en el Mundial a 126 puntos de Vettel, fue el mejor en esta breve y alterada tanda con un registro de 1:48.599.
Vettel, que estuvo en cabeza hasta los compases finales, acabó segundo a 406 milésimas, mientras que su compañero, el australiano Mark Webber, que incluso tuvo un toque con el alemán Timo Glock (Virgin), fue tercero a un segundo y 467 milésimas.
Fernando Alonso fue de menos a más. El dos veces ganador del GP de Singapur fue cuarto en la tabla de tiempos, a casi dos segundos de Hamilton. El ovetense, que en el trazado asiático utiliza el mismo casco dorado que llevó en Mónaco, logró su mejor registro en la recta final.
Poco antes, cuando faltaban 20 minutos para acabar, y en plena vuelta lanzada, el español fue llamado a ‘boxes’ por un problema detectado con la telemetría que luego se solucionó y le permitió acabar en el cuarto puesto.
Además, la primera sesión tuvo dos banderas rojas. La primera la causó el finlandés Heikki Kovalainen, que se quedó detenido en medio de la pista con los frenos de su Lotus achicharrados. La segunda se mostró después de el brasileño Felipe Massa (Ferrari) levantara la parte final de uno de los bordillos del asfalto, protagonistas inesperados del primer día de acción en Singapur.
Por último, el también español Jaime Alguersuari (Toro Rosso) fue duodécimo en la primera tanda y undécimo en la segunda, y al acabar comentó que no se sintió del todo cómodo con el monoplaza.
