La undécima prueba del Mundial de la Fórmula Uno llega este fin de semana al circuito de Hungaroring donde el español Fernando Alonso (Ferrari) y el inglés Lewis Hamilton (McLaren) desean seguir cuestionando la hegemonía de los Red Bull, como ha sucedido en las dos últimas carreras.
La prueba en la pista húngara es la última antes del parón veraniego, que finalizará con la carrera en Spa-Francorchamps el 28 de agosto, lo que apremia a Ferrari y a McLaren en la búsqueda de una nueva victoria con la que trasladar todos los miedos a la escudería austríaca, donde se ha percibido la mejora notable que han experimentado sus rivales.
La hegemonía de Red Bull durante casi todo el campeonato, con el líder de la competición, Sebastian Vettel como máxima expresión (seis victorias en 10 carreras), sufrió dos serios reveses en los últimos Grandes Premios, tanto en Silverstone como en Nürburgring, en las que primero Alonso y después Hamilton desplegaron un poderío aún no manifestado antes, y se llevaron el triunfo.
No obstante, y a pesar de esta presión contra el equipo Red Bull, y especialmente contra el germano, el líder y vigente campeón del mundo descansa en lo alto de la clasificación con una ventaja amplia y cómoda de 216 puntos, cuando aún faltan nueve citas por disputarse. El segundo es su compañero Mark Webber, con 139, y el tercero es el inglés Lewis Hamilton (134), que con su victoria el domingo le arrebató la posición a Alonso (130), ahora cuarto.
La carrera del país centroeuropeo empezará a disputarse ya en la clasificación de mañana, dado que el trazado magiar es de una elevada dificultad para los adelantamientos, por lo que la ‘pole’ otorgará grandes opciones de triunfo al piloto que la obtenga, al margen de la estrategia que se siga en el cambio de ruedas.
Los monoplazas de Red Bull y los de Ferrari, además de los de McLaren, con un Jenson Button que ha sumado dos ceros seguidos por abandono, se presentan como los coches que volverán a pelear por la victoria.
Por su parte, el español Jaime Alguersuari (Toro Rosso) rompió la semana pasada una racha de tres carreras consecutivas puntuando, mientras que su compañero Sebastien Buemi lleva cuatro sin puntuar y el accidente que provocó la semana pasada le ha llevado a perder cinco posiciones para la parrilla del domingo.
La undécima prueba del mundial en Hungaroring será celebrada por muchos pilotos por distintos motivos. Primero, Alonso que cumple hoy 30 años, y lo hará en el trazado donde en 2003 logró su primera victoria en la Fórmula Uno.
También el catalán Jaime Alguersuari (Toro Rosso) tendrá razones para festejarlo porque en Hungaroring debutó hace dos temporadas.
Por otra parte, el británico Jenson Button (McLaren) cumplirá en la pista su carrera 200 en la Fórmula Uno, mientras que el alemán Nico Rosberg (Mercedes) disputará su carrera 100.
Para la prueba del domingo, la FIA ha instalado una única zona para accionar el DRS, mecanismo que permite que el alerón trasero se abra, impidiendo menos agarre y un pico de velocidad mayor. Esta zona estará situada en la recta de meta que, de hecho, es el único espacio donde se puede habilitar esta opción para adelantar.
Por otra parte, la empresa suministrada de neumáticos, Pirelli, proveerá de dos tipos de gomas para una carrera que se prevé en seco y soleada; los escogidos son los blandos y los superblandos.
Esta elección se debe a que el circuito requiere un gran agarre sobre un trazado de 4.381 kilómetros donde solo durante 10 segundos los coches corren al máximo régimen de vueltas.
La carrera del domingo es la undécima prueba del mundial. Se correrá en el circuito de Hungaroring (4.381 metros), al que los coches deberán dar un total de 70 giros para completar 306’630 kilómetros. La vuelta rápida en carrera la sigue ostentando el piloto alemán Michael Schumacher con un tiempo de 1:19.071 en 2004.
