España volvió a sumar ayer un nuevo triplete para el motociclismo patrio tras copar la victoria en todas las categorías del Gran Premio de Alemania, disputado en el circuito de Sachsenring. Una gesta que se repite de manera consecutiva tras el Gran Premio de Italia y que significa el segundo trío de victorias de la temporada y es el undécimo en toda la historia del Mundial de motociclismo.
La jornada comenzó con la apretadísima llegada entre Héctor Faubel (Aprilia) y el francés Johann Zarco (Derbi) en 125 c.c. que se decantó del lado del valenciano. Después llegaría el turno para las otras dos victorias nacionales de la jornada, la de Marc Márquez (Suter) en Moto 2 y la de Dani Pedrosa (Honda) en Moto GP.
El catalán no lograba el triunfo desde el Gran Premio de Portugal de esta misma temporada y, tras tanto calvario de lesiones, supo aprovechar su oportunidad para imponerse en la prueba germana por delante de Jorge Lorenzo (Yamaha) y el líder del mundial, el australiano Casey Stoner (Honda).
Los tres fueron en algún momento comandando la carrera, pero en el tramo final, el piloto de Castellar del Vallés supo atacar al mallorquín y al oceánico para conseguir unos cuantos metros de ventaja que, sin ser demasiados, le garantizaron la victoria y, en gran medida, le devolvieron una moral que tenía bastante tocada después de todos sus problemas físicos.
El pupilo de Alberto Puig dio una lección con su triunfo y su compatriota de Yamaha lo hizo con el pundonor mostrado en la última vuelta, en la que, en lugar de conformarse con la tercera posición en el podio, atacó a Stoner para recortar en cuatro puntos más sus diferencias en la clasificación general del campeonato, que ahora es solo de 15 puntos.
Marc Márquez sumó su tercera victoria consecutiva y la cuarta de la temporada en Moto 2, y muy a pesar de los esfuerzos del alemán Stefan Bradl (Kalex) por doblegarle, quien lo intentó desde el principio, pero al final se tuvo que plegar a la superioridad del campeón del mundo de los 125 c.c. en 2010.
Las notas negativas fueron para el reaparecido Julián Simón (Mapfre), quien se fue al suelo, al igual que Aleix Espargaró (Kalex).
La carrera más emocionante de todas fue la del octavo de litro, en la que Héctor Faubel y Johann Zarco tuvieron que dirimir sus diferencias por la mejor vuelta rápida entre ellos, pues atravesaron la línea de llegada empatados a la milésima de segundo. Así, el piloto de Lliria se hizo con el peldaño más alto del podio.
