El Barcelona, proclamado campeón de Liga el pasado martes en el campo del Levante, cerró la temporada en el Camp Nou con un irrelevante empate contra el Deportivo, que se jugará la salvación en la última jornada.
Partido de pulso congelado entre ambos contendientes, que en la primera parte ofrecieron un pobre espectáculo, con un conjunto catalán repleto de suplentes y un rival al que parecía que el empate ya le iba bien para su lucha por asegurarse la continuidad en Primera.
Los locales armaron un equipo escasamente consistente, ya que la estructura titular, a excepción de Valdés, o bien estuvo en el banquillo (Messi) o en el graderío (Piqué, Puyol, Sergio Busquets, Iniesta y Villa).
En el Deportivo, Lotina no reservó ningún efectivo, pero sí que maniató a su equipo atrás. Sin embargo, ya en el minuto dos pudo doblegar varias veces a Valdés, pero el meta, que estuvo inseguro al despejar el primer balón, ya que lo dejó en los pies de Lassad, fue efectivo en el remate a gol de éste ya que le atajó el esférico. Valerón, en el 16, tuvo en sus botas una buena acción, en un disparo seco, que se marchó fuera por poco.
Mientras el Barça movía el balón en el centro del campo, con Thiago como inspirador del juego de su equipo, y delante Bojan y Jeffren esperaban por las bandas balones para servir juego ofensivo.
Con Messi en el banquillo, Afellay fue el que se movió con más libertad en el centro del campo y en ataque, y de él salieron los disparos con mayor intención contra la meta de Aranzubía.
El inventario de acciones de peligro en este período lo cerró el visitante Lassad en una gran jugada por la banda izquierda, aunque al final el balón se perdió fuera.
Reanudación
En el segundo tiempo, el Barcelona ordenó dos cambios y con la entrada de Alves, en el 53, el ritmo del encuentro azulgrana adquirió otra velocidad, como cuando en el 59 recibió un balón en diagonal, lo centró al área y Jeffren ni Bojan no llegaron al remate por poco. Minutos antes, un disparo de Aythami, en una acción aislada del Dépor, tuvo una respuesta precisa por parte del Valdés, que detuvo la pelota en el suelo.
Al final del choque, el Barça se llevó un susto cuando Fontás no acertó en la cesión y Valdés tuvo que salvar a su equipo del disparo franco de Riki.
