El Real Madrid ganó credenciales ayer para afrontar las semifinales de la Champions gracias a una soberbia goleada ante el Valencia, en un partido en el que el equipo de José Mourinho ofreció sus mejores minutos de la actual temporada, ya apartado de la presión y propulsado por el éxito copero del pasado miércoles.
La victoria sobre el Barcelona ha supuesto un antes y un después en la campaña ‘merengue’. Los blancos, con armas distintas a las de su eterno rival, aprovecharon su regreso a Mestalla para enviar un nuevo mensaje a los hombres de Pep Guardiola: ahora, ganan y convencen. Gonzalo Higuaín respiró a base de goles y Kaká despertó de su letargo.
Con un equipo plagado de jugadores no habituales -solo Íker Casillas y Ricardo Carvalho repitieron en la alineación con respecto a la cita definitiva del ‘torneo del KO’-, los visitantes arrollaron a un adversario potente. El Valencia, ‘desaparecido’, hincó pronto la rodilla y no dio síntomas de querer sentenciar su presencia en la próxima Liga de Campeones. En realidad, el recital empezó antes de que el árbitro efectuara el primer pitido, con el tradicional ‘pasillo’ que los anfitriones dedicaron a los oponentes como homenaje por su reciente título.
Sin oposición
Lo que más le costó al Madrid fue firmar el tanto inicial, porque a partir de ahí, la misión ya no tuvo complicaciones. En el minuto 22, Karim Benzema persiguió con fe un pase de Higuaín; su esfuerzo le permitió anotar el 0-1.
A la media hora, el ‘Pipita’ hizo la segunda diana tras un error defensivo de los levantinos. Jérémy Mathieu dudó en la cesión a Guaita y el sudamericano envió el balón a la red sin impedimentos.
Quien también brilló fue Kaká. El ‘carioca’, que parece haber recuperado la confianza, selló el tercer gol de la tarde, y antes del descanso, el propio Higuaín amplió todavía más la renta.
Con 0-4 y la contienda ya sentenciada, la segunda mitad ofreció algo más de equilibrio. No obstante, el primero en golpear fue de nuevo el bloque de Concha Espina, por medio del ‘Pipita’, quien cerró su ‘hat-trick’.
Tras el 0-5, el Valencia reaccionó, y hasta la conclusión de la contienda al menos logró recortar su desventaja. Sin embargo, la victoria de un Madrid eufórico no corrió peligro en ningún momento.
