Complicado partido el que afrontaba Caja Segovia en Zaragoza, ante un Sala 10 fuerte en su cancha a pesar de su última derrota ante Triman por 1-6, y que quería seguir aspirando a meterse entre los ocho primeros. Al final, victoria trabajada, sufrida, sin brillo, pero con emoción y mucha fe que deja el play off casi sentenciado. El equipo perdía 2-1 a 15 segundos del final, pero Esquerdinha y Lozano firmaron dos goles seguidos para una remontada agónica.
El inicio del partido no fue bueno para ninguno de los dos equipos, ya que si bien los de Jesús Velasco parecían dominar mejor los tiempos del partido, era el Sala 10 Zaragoza el que, tras varios contragolpes, se pudo poner por delante de no ser por la actuación de Cidao y por los postes.
La puntería no quería aliarse con nadie en este inicio del choque, pues Antoñito y Geison tampoco consiguieron poner en aprietos a Dídac a pesar de gozar de buenas ocasiones de gol en las primeras llegadas castellanas. A fuerza de ser sinceros, el encuentro iba camino de no pasar a la historia del fútbol sala por su brillantez. Sólo el local Sergio Rivero daba muestras de su calidad, y ya lo había dicho Velasco en su previa: el Caja viajaba a Zaragoza a ver lo que sucedía, a jugar tranquilo y a esperar que no hubiese más lesionados que se sumasen a Tobe o Sergio González.
Quien quisiera ver goles, profundidad y jugadas espectaculares parecía haberse equivocado de pabellón. Y es que conforme avanzaban los minutos, ambos equipos aumentaban su intensidad defensiva, lo que convertía a Dídac y a Cidao en meros espectadores hasta los últimos compases de esta primera mitad, cuando Euler y Valença pusieron a prueba al arquero de Caja Segovia, que reaccionó con seguridad.
Menos suerte tuvo su homólogo al otro lado de la cancha. Fue Antoñito quien inauguró el marcador remachando en boca de gol un servicio de Geison desde el vértice izquierdo del área maña, que el guardameta local no pudo atrapar. Restaba ya poco para el intermedio, y la defensa segoviana pudo mantener este cero a uno hasta la bocina, extraordinaria recompensa tras veinte minutos de un pésimo fútbol sala por las dos partes.
En la reanudación, el bloque local veía mermada sus opciones de reaccionar tras la temprana y fortuita lesión muscular de Euler, quizás con una contractura en el muslo. Los zaragozanos estaban tratando ahora sí de poner cerco a la meta de Cidao, pero el Caja se cerraba muy bien atrás y apenas dejaba a los aragoneses entrar en el área de castigo.
Nano Modrego se topaba una y otra vez con un acertado Cidao, al igual que Raúl Manjón. Por su parte, Esquerdinha trataba de montar contragolpes pero sin peligro real. El equipo se estaba cerrando demasiado atrás y eso podía volverse en su contra. Sergio Rivero, Tejel, Keny… todo el Sala 10 ponía a prueba a Cidao. Fue el último, Keny, el que culminaba una buena jugada de su equipo estableciendo la igualada con un disparo escorado a media altura.
Poco después, el encuentro se calentó a raíz de una jugada donde Keny quedó tendido en el suelo tras chocar con Cidao y el Caja Segovia no sólo no echó el balón fuera, sino que a punto estuvo de marcar, ante las enérgicas protestas del técnico local, Santi Herrero. De hecho, Velasco se encaró con él y tuvieron que mediar los delegados. Herrero acabó expulsado junto al utillero de Sala 10. Un esperpento que metió definitivamente a la grada en el encuentro. Seguía habiendo poco pan, pero el circo ya estaba asegurado.
Al Caja le valía el empate, para seguir con la renta de 10 puntos respecto a los aragoneses, primer equipo fuera de la zona de play off, y en los siguientes minutos trató de enfriar el partido. Sin embargo, cada pérdida en tres cuartos de cancha era una acción de peligro para los locales. En una de ellas, Keny realizó una magnífica jugada individual y subió el 2-1 al luminoso.
Sólo entonces volvió a aparecer en ataque el conjunto segoviano, pero David mandaba por encima del larguero un mano a mano con Dídac. La tensión y la poca deportividad quedaron patentes en un forcejeo entre Modrego y Geison, que lanzó un manotazo previa provocación del jugador local, una jugada que se saldó con amarilla para Geison.
En el último minuto, Cidao ejerció como portero jugador, el Caja presionó a toda cancha y esto dio sus frutos. Y de qué manera. Esquerdinha robó casi en la frontal a 15 segundos del final y fusiló a Dídac, y en la siguiente jugada, Lozano recuperó en media cancha, se marchó solo hacia la meta local y envió el esférico a la escuadra izquierda. Golazo y 2-3. Sin tiempo para más, esos 15 segundos finales daban una victoria a los visitantes quizás no del todo merecida, pero que deja a un pasito el play off.
