El Consejo de Administración de Caja España-Caja Duero, que se reunió ayer en el Edificio de Botines de León, ratificó por mayoría a la figura de Evaristo del Canto como nuevo presidente de la entidad fusionada, con el reto de crear «confianza, credibilidad e ilusión en nuestras gentes y nuestros clientes». La votación entre los 29 miembros del Consejo que emitieron su decisión arrojó un resultado de 21 votos a favor, cinco en contra y tres en blanco. Durante el momento de la votación, el propio Evaristo del Canto se ausentó de la sala, ausencia que se sumó a la de cuatro consejeros, Fernando Martínez Maillo, Artemio Domínguez, Bernardo Fernández y Carlos Martínez, que no estuvieron en la reunión.
Una vez conocida su elección al frente de la entidad aseguró que su «razón de ser» es comenzar a trabajar para estar «a la altura de las circunstancias», en lo que será una tarea «complicada», que sin embargo, se pretende «llevar a buen fin» o prestar servicio a todos los sectores sociales, no sólo de Castilla y León, sino de toda España. De esta forma, reconoció que el tamaño de la nueva entidad «es importante», aunque no se trata de una condición «sine qua non». Por ello apostó por hacer de Caja España-Caja Duero una entidad «eficiente y competitiva», hecho que permitirá que pueda «tener viabilidad ella sola».
Sobre el papel que desempeñará el presidente y ante el malestar expresado desde algunos sectores de Salamanca al denunciar su perfil ejecutivo, Del Canto explicó que su nombramiento lo decidió el Consejo «con dedicación exclusiva», por lo que se dedicará a ayudar y a «orientar cuando me lo peticione el director general», aunque aclaró que tendrá otras funciones «tal vez más importantes que esas» como es el caso de la «integración, la incorporación de valores a la organización, la autoestima de los empleados, el desarrollo y credibilidad de los mercados y otras muchas». Del Canto reconoció que tanto el presidente como el director general tienen «tareas muy amplias», aunque al mismo tiempo resultan «complementarias».
En cuanto al sueldo que percibirá el presidente, recordó que se determinó que se incrementará el cinco por ciento sobre los ingresos brutos del director del Consejo de Administración, aunque insistió que por ahora es una materia que no se ha abordado.
A juicio de Evaristo del Canto, son tres las palabras que conjugan el proceso que ayer: «gratitud, generosidad e ilusión».
Del Canto insistió en que comienza «un ejercicio» con todo el equipo y el personal de la entidad, así como con el resto del Consejo de Administración y los órganos de Gobierno, que tendrán que hacer frente a «una tarea complicada» en circunstancias «difíciles».
Sin embargo, su objetivo es llevar a la entidad «a buen fin» para dar servicio «a todo el país». El fin tiene que ser lograr un efecto de «complicidad» de los miembros de la entidad «con nuestros clientes para fidelizarlos».
En relación al recurso presentado por la organización agraria Asaja por el «apoderamiento» de 14 miembros de la Comisión Ejecutiva de la entidad por ser políticos, Del Canto explicó que «en los próximos días» se estudiará.
Por último, a primera hora de ayer se firmó la escritura de emisión de las participaciones por la que se han suscrito los 525 millones de euros. Después de este trámite «contemplado totalmente en el plan de negocio» para proceder a la «recapitalización de la nueva entidad», se está a la espera de que el Registro Mercantil de León inscriba la escritura. Será después cuando el Banco de España liberará los 525 millones que se encuentran en una cuenta «bloqueada» a la espera de que se produzca este trámite «estrictamente formal» como es la inscripción de la escritura suscrita, por lo que desde la entidad se alude a una normalidad absoluta».
Evaristo del Canto sustituye en la Presidencia de Caja España-Caja Duero a Marcos García, quien ocupó este cargo de manera provisional desde que el pasado 1 de octubre. Del Canto fue la apuesta tanto de Juan Vicente Herrera como de Óscar López para el cargo.
«Velocidad».- El alcalde de León, Francisco Fernández, se felicitó ayer por estar llegando al final de un periodo «convulso» dentro de la nueva Caja España-Caja Duero, y apostó por continuar trabajando para que esta nueva entidad financiera alcance una «velocidad crucero» y se convierta en una «referencia clara» dentro del sistema financiero.
Asimismo, consideró que a partir de ahora lo interesante será contar con una caja «fuerte» y que sea una «referencia clara» en el sistema financiero. El «importante papel» que tiene tanto en la Comunidad como en España «lo tienen que ejercer para tomar la iniciativa»
Un tándem solvente.- Llega la hora de la verdad para la principal entidad de ahorro de Castilla y León. Tras muchos meses de vicisitudes y deterioro del negocio, Caja España y Duero ha resuelto definitivamente su organigrama directivo para hacer frente con solvencia a los grandes desafíos que tiene por delante el sector financiero. El amplio respaldo ofrecido a Evaristo del Canto como presidente y el unánime apoyo otorgado al director general, Lucas Hernández, proporcionan un nuevo escenario de estabilidad interna, pilotado por un tándem de acreditada profesionalidad, que permite concentrar los esfuerzos en potenciar la solvencia y competitividad de la entidad. Esperan por delante meses de intenso trabajo para implementar el plan de negocio, integrar las estructuras de las dos cajas fusionadas, ultimar los ajustes previstos en la red comercial y en la plantilla y diseñar nuevos productos que obtengan la confianza de los clientes. Un esfuerzo que debe situar a la gran caja regional con fortaleza suficiente para alcanzar un protagonismo propio en el nuevo mapa financiero y poder apoyar financieramente a las familias y a las empresas de la Comunidad, función intrínseca a su naturaleza social.
