La Junta considera que el acuerdo del Gobierno con el PNV para el traspaso al País Vasco de las políticas activas de empleo «rompe y es una quiebra de forma indirecta» de la caja única de la Seguridad Social al incluir la gestión de las bonificaciones empresariales por parte del Ejecutivo de Vitoria, situación que perjudicará más a las comunidades limítrofes como es el caso de Castilla y León.
Esta es la primera valoración del Gobierno de Herrera sobre el acuerdo que supondrá el apoyo de los nacionalistas vascos a los Presupuestos Generales del Estado. «A día de hoy todo indica que se rompe de forma indirecta el principio de caja única de la Seguridad Social», afirmó el consejero de la Presidencia y portavoz, José Antonio de Santiago-Juárez.
Desde la prudencia y en una primera valoración de un acuerdo sobre el que no conocen los detalles, el portavoz manifestó que 145 millones, de los 427 en que se valora el traspaso al País Vasco de las políticas activas, que ya tienen todas las comunidades, entre ellas Castilla y León, se corresponden con las compensaciones y bonificaciones a empresas.
El traspaso de las bonificaciones a las empresas es un «privilegio y una discriminación» dado que las comunidades con esa competencia no tienen esa materia, recordó el portavoz, que acusó al presidente del Gobierno de «hacer desiguales a los españoles».
De Santiago-Juárez recordó que el acuerdo se votará en el Congreso de los Diputados y preguntó que harán los diputados socialistas de Castilla y León, donde se encuentra el secretario general del PSCL-PSOE, Óscar López. «De nuevo los socialistas de Castilla y León van a hacer de corifeos y aduladores de las políticas del señor Zapatero», indicó.
«Tendrá que explicar (por Óscar López) a los parados de Castilla y León por qué en el País Vasco van a recibir ayudas que triplican las de otros territorios», concluyó, y todo ello, en su opinión, porque el presidente del Gobierno «quiere agotar como sea la legislatura».
No obstante, el secretario de Estado de Cooperación Territorial, Gaspar Zarrías, anunció ayer por la tarde que Castilla y León se podrá acoger a un acuerdo similar reclamando las bonificaciones empresariales.
«Una cosa es la prudencia y otra la paralización y las trabas».- La Junta acusó al Gobierno de confundir la prudencia con la paralización cuando habla de la negociación para el traspaso a la Comunidad de la gestión de la Cuenca del Duero, tal y como recoge el Estatuto de Autonomía, al tiempo que le recordó que no ha recibido aun información sobre la reunión que mantuvo con Portugal para hablar de la asunción de esa materia por la administración autonómica. Esta es la valoración que realizó el consejero de la Presidencia y portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, también negociador de este traspaso con el Gobierno ante la aseveración del secretario de Estado de Medio Rural y Agua, Josep Puxeu, relativa a la «prudencia necesaria» en esa negociación.
«La Junta siempre ha sido prudente, una cosa es la prudencia y otra la paralización, y aquí el Gobierno demuestra paralización y pone trabas», señaló el consejero portavoz, para reiterar que la gestión de las aguas es una competencia que está en una Ley Orgánica, como es el Estatuto de Autonomía, y se debe cumplir.
«Un cliente no pregunta dónde nació el presidente».- El consejero de la Presidencia y portavoz de la Junta sostuvo en conferencia de prensa después del Consejo de Gobierno que cuando una persona entra en una caja de ahorros para pedir un crédito o para ingresar sus ahorros no pregunta en la ventanilla «dónde nació el presidente» de la entidad. De Santiago-Juárez se refirió así al proceso de elección del presidente de la caja nacida de la fusión entre Caja Duero y Caja España y al apartado que han acordado de que el presidente sea de León.
