Un año más, el atronador sonido de la pólvora y sus caprichosas formas sobre el cielo de Segovia pusieron fin a las fiestas de San Juan y San Pedro en Segovia, caracterizadas por el buen tiempo y por la progresiva incorporación de los segovianos a un programa que, al igual que una buena sinfonía o una obra de teatro fue “in crescendo” hasta conseguir concitar una importante participación popular .
El pregón de David Pinillos en el que invitaba a los segovianos hace apenas una semana a “hacer realidad sus sueños” espoleó los ánimos de una ciudad ansiosa y confiada en poner el más brillante colofón posible con la capitalidad cultural europea, y a medida que se acercaba el día en que se daba a conocer la decisión del jurado, los segovianos fueron incrementando su presencia en conciertos, verbenas, espectáculos teatrales y, en definitiva, preparándose para la apoteosis final.
Pero no pudo ser, y ahora toca regresar a la normalidad, con el recuerdo de unas fiestas que han dejado en la retina y en la memoria de los segovianos imágenes tan bellas como la del espectáculo inaugural de las fiestas a cargo de Farfadais, conciertos para el recuerdo como The Animals o Kiko Veneno, o la apuesta por una forma de teatro diferente de la “Noche del Teatro” en la plaza de San Nicolás.
Ahora sólo queda recoger escenarios y volver a recuperar el pulso de una ciudad que se apresta a recibir durante las próximas semanas turismo y cultura.
