El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, subrayó ayer que la reforma financiera que se aprobará mañana en el Consejo de Ministros servirá para «prevenir crisis futuras» y otorgará a España la legislación «más avanzada y completa» en este sentido. Asimismo, volvió a insistir en que el Gobierno no está negociando una segunda ayuda europea, sino que se centra en la «hoja de ruta de las reformas».
En declaraciones a los medios en la sede del PP en la calle Génova, realizadas antes de reunirse con los responsables económicos del partido, el popular confirmó que el decreto ley que desarrolla el Memorándum de Entendimiento (MoU) para el rescate bancario garantizará «un entramado para evitar que se reproduzcan crisis financieras en España», al suponer un «avance fundamental» en la «regulación y supervisión» del sector.
«Esta norma es, sin duda, el mayor avance en muchos años. Obtendremos una de las legislaciones más avanzadas y completas para prevenir futuras recesiones», insistió, sin entrar en más detalles sobre las medidas concretas que incluirá la normativa.
Al ser cuestionado sobre la posibilidad de que las autoridades europeas hubiesen retrasado la presentación del decreto ley, que se iba a aprobar en el anterior Consejo de Ministros, el titular de Economía hizo hincapié que «no hay ningún tipo de discrepancia con las instituciones continentales» y reiteró que el Ministerio, el Banco de España y el Tesoro han trabajado «de forma estrecha y próxima» con la Comisión Europea (CE) y el Banco Central Europeo (BCE).
En cuanto a una supuesta segunda ayuda económica de la eurozona a España, De Guindos insistió en que el Ejecutivo de Mariano Rajoy no está negociando ese posible rescate europeo. El ministro reforzó así las declaraciones del presidente, que defendió que no decidirá sobre el tema hasta conocer el próximo 6 de septiembre las medidas no convencionales que el BCE piensa impulsar para rebajar la tensión en los mercados.
Precisamente sobre el órgano regulador continental, el titular de Economía resaltó que la entidad presidida por Mario Draghi «conoce perfectamente» las dificultades a las que se enfrentan algunos países de la eurozona debido a los diferenciales de deuda. Para el popular, estos referentes son los que dificultan «la implementación de la política monetaria» y que los mercados participen en la economía de algunos Estados.
Por ello, el ministro avanzó que el Eurogrupo y el Ecofin trabajarán en la próxima reunión de septiembre los «mecanismos» y el «entramado de condiciones» para que el BCE pueda intervenir en los mercados de deuda pública para «corregir» estos diferenciales .
Durante la reunión con la Comisión de Asuntos Económicos del PP, De Guindos explicó a diputados y senadores que la reforma que se aprobará mañana incluirá distintos aspectos «muy importantes» para el sector financiero, como la creación del banco malo, del que afirmó que «en ningún caso debe tener pérdidas para que no cueste dinero a los contribuyentes».
En relación con el problema de las participaciones preferentes, el ministro expresó su satisfacción con el modo en que se están resolviendo los conflictos mediante el arbitraje, y añadió que la normativa incluirá «regulación a futuro», por lo que previsiblemente no se especificará ninguna medida para los actuales afectados por la comercialización de estos productos.
