El ministro de Economía y de Competitividad, Luis de Guindos, destacó ayer que la nueva Cámara de Comercio de España es “un ambicioso proyecto del Gobierno”, que “contribuirá de forma decisiva tanto a la dinamización de las cámaras como a la potenciación de las empresas”. “Nace en un momento oportuno cuando estamos consolidando la recuperación de nuestra economía”, señaló.
El titular de Economía reiteró la “gran labor de internacionalización” que están haciendo las empresas españolas, como se percibe por el “buen tono” de las exportaciones. “Es vital que se salgan al exterior, la globalización es una aventura que están llevando a cabo nuestras empresas, pero es necesario que las ‘pymes’ salgan”, insistió.
Por eso, De Guindos resaltó que la creación de la nueva Cámara de Comercio puede ser un “gran impulso” para la internacionalización de las ‘pymes’ españolas, que contribuirá al crecimiento de la economía española.
Por su parte, José Luis Bonet, presidente de Freixenet, que presentará el próximo 19 de noviembre su candidatura a presidir la Cámara de España, destacó que este órgano debe ser “un leal colaborador del Gobierno”. “La nueva Cámara asume las competencias de la anterior, pero será una institución novedosa, donde habrá una colaboración público-privada”, explicó Bonet, quien aseguró que si sale elegido, la presidenta del Santander, Ana Botín, ostentará una de las vicepresidencias del nuevo organismo.
“Con la reforma cameral se trata de aglutinar a todos para apoyar a la internacionalización”, subrayó el presidente de Freixenet, tras afirmar, además, que la colaboración público-privada es “esencial”.