Pese a que estaba previsto que la zona euro diera ayer luz verde al desembolso del segundo tramo de la ayuda al sector bancario español, en la primera reunión del Eurogrupo, en la que fue designado su nuevo presidente, Jeroen Dijsselbloem, en remplazo del luxemburgués Jean-Claude Juncker, al cierre de esta edición, la decisión no había sido aprobada.
Momentos antes de iniciarse la reunión, el ministro de Economía, Luis de Guindos, destacó que el sistema bancario español es más transparente y «muchísimo más seguro» gracias al crédito europeo de 40.000 millones de euros, que, a su juicio, ha logrado acabar con las incertidumbres y las dudas que afectaban al sector.
«Lo importante es que hoy tenemos un sistema bancario con muchísima mayor transparencia, con muchísimas menos dudas, con muchísimas menos incertidumbres y muchísimo más seguro que el que teníamos hace seis meses», resaltó el popular a su llegada al Eurogrupo en el que se debía aprobar la segunda parte de la ayuda financiera.
«Con este último tramo, que son 1.865 millones, ya han concluido todas las previsiones que se habían establecido y todos los pasos que se habían establecido en el acuerdo que teníamos con la Unión», celebró.
«Ha sido un proceso que se ha realizado de una forma rápida, cumpliendo todas las etapas que estaban preestablecidas», señaló el ministro de Economía.
El político defendió que Bruselas debe seguir avanzando en la unión bancaria, con medidas como la recapitalización directa de las firmas con problemas a cargo del fondo de rescate o la creación de un «seguro para el conjunto de los depósitos de las entidades financieras europeas».
«Lo fundamental aquí es mandar una señal de que se avanza en todo lo que es la unión bancaria», insistió. Y reclamó que la recapitalización directa tenga carácter retroactivo.
«España defiende el carácter retroactivo de la posibilidad de recapitalización, porque fue algo que ser concluyó en el Consejo Europeo el pasado junio», indicó.
Por otro lado, el responsable de la cartera de Economía explicó que el Ejecutivo respeta pero no comparte la convocatoria de huelga en el sector bancario para el 6 de febrero en protesta por los despidos de miles de trabajadores.
«La posición del Gobierno es que, en estos momentos, en España lo que hay que hacer es intentar trabajar cuanto más mejor», remarcó el mandatario popular sobre el paro. «Entendiendo las posturas de todo el mundo y respetándolo absolutamente, lógicamente el Gabinete no lo puede compartir», agregó.
Nuevas fusiones
Por otro lado, la agencia de calificación crediticia Fitch Ratings prevé posibles nuevas fusiones y adquisiciones en el sector bancario español este año, según recoge un informe sobre las entidades del sur de Europa, para los que mantiene un perspectiva negativa de cara a 2013.
La firma considera que existen posibilidades de que los bancos más sanos mejoren su cuota de mercado este año adquiriendo negocios en venta, dado que las entidades más débiles se están viendo forzadas a reducir su tamaño. En este escenario, ve posibles nuevas fusiones y adquisiciones durante este ejercicio, especialmente en España, donde ya se produjeron varias operaciones el año anterior, con una «frenética» segunda mitad de 2012.
«En mercados como España este proceso será liderado por los bancos más saludables, aprovechando la oportunidad para ampliar su presencia adquiriendo negocios de los más débiles que necesitan racionalizar sus actividades», explica la agencia, que destaca, también, los progresos que se están haciendo en la consolidación de las antiguas cajas de ahorros.
