El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, aseguró ayer, en un discurso en The London School of Economics, que España no tiene necesidad de pedir ningún rescate, porque su economía es «competitiva y sostenible», aunque advirtió de que no podrá recuperarse de sus problemas mientras se mantengan las dudas sobre si la unión monetaria permanecerá o no intacta.
«Para España, para que pueda tener una recuperación, es importante disipar todas las dudas sobre el futuro del euro», aseguró el político en el coloquio posterior a su intervención.
Asimismo, de Guindos también señaló que confiaba en que en la propuesta de banco malo realizada por el Gobierno tendrá éxito. «El precio que vamos a aplicar será extremadamente cauteloso y estamos convencidos de que seremos capaces de atraer inversores privados», añadió.
Mientras tanto, la eurozona estudia la posibilidad de proporcionar ciertas garantías a los inversores que adquieran deuda soberana de España con el fin de mantener el acceso del país a los mercados de capitales y minimizar el coste para los contribuyentes europeos de esta asistencia, según indicaron fuentes europeas, que apuntan a que el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) podría asegurar entre el 20% y el 30% de cada nueva emisión.
En concreto, un alto funcionario europeo precisó que este plan costaría unos 50.000 millones de euros al año, lo que permitiría a España cubrir sus necesidades de financiación y activar las compras de bonos del BCE en los mercados secundarios.
De este modo, se podrían alcanzar dos importantes objetivos, ya que España podría ser rescatada sin agotar los recursos del fondo de rescate y se evitaría el contagio a Italia.
Por otro lado, Draghi, volvió a reiterar que la decisión de pedir ayuda «está en manos por completo de los Gobiernos». El economista recordó que es el Ejecutivo de Mariano Rajoy el encargado de valorar si el programa de reformas aplicado hasta el momento es suficiente o si tendrá que solicitar el rescate.
Draghi apuntó también que «los mecanismos están ahí» para entrar en funcionamiento cuando los Estados den el paso de acudir a los fondos de rescate.
Asimismo, el italiano destacó el «progreso significativo» de Madrid, pero recordó que aún sigue teniendo «retos» por delante.
El responsable del organismo europeo consideró que ahora corresponde a los ejecutivos de países como España decidir «qué quieren hacer». «Todo está listo», reiteró el banquero en su tradicional rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno de la entidad, que decidió por unanimidad mantener los tipos de interés en el 0,75%, cumpliendo así con lo esperado por los analistas, manteniendo la tasa en el nivel al que la había rebajado en julio en un intento por estimular la coyuntura de la zona euro. En este sentido, el presidente del BCE subrayó que la institución solo realizará estas compras de bonos si se cumplen las condiciones exigidas. «El BCE está preparado para activar las OMT cuando los requisitos necesarios se cumplan», explicó.
