España se adentrará en un nuevo plan de reformas en el marco de la lucha contra la grave crisis económica que atraviesa. Lo anunciará el Gobierno de Mariano Rajoy en el Congreso de Ministros del próximo día 27. En un país en el que ya se han aplicado dolorosos recortes, esas iniciativas podrían ir acompañadas por nuevos ajustes para garantizar el cumplimiento de los objetivos de déficit público.
Al menos, a eso se comprometió ayer el ministro de Economía, Luis de Guindos, en Nicosia, la capital de Chipre, ante sus colegas de la zona euro, donde anunció este nuevo paquete de reformas destinadas a «apuntalar el crecimiento y la competitividad» del país. Este programa, que estará basado en las recomendaciones de la UE, contará con «compromisos muy claros y un calendario preciso» sobre las actuaciones del país, según argumentó de Guindos, si bien no quiso dar detalle alguno sobre el contenido del mismo.
«Nos ha garantizado que el objetivo fiscal para este año está al alcance de la mano. El ministro español ha reiterado el pleno compromiso de las autoridades para cumplir los objetivos de déficit, como exige la recomendación revisada por deuda excesiva, incluso mediante la adopción de medidas adicionales si es necesario», sentenció sobre este tema el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, al término de la reunión.
El político luxemburgués no aclaró si estas reformas son las condiciones que se exigen a España a cambio de un posible segundo rescate para que el Banco Central Europeo compre deuda y tampoco precisó qué medidas en concreto pide la UE al país: «No nos corresponde describir y prescribir a Madrid el programa político que va a poner en marcha, pero lo discutiremos en el Eurogrupo», se limitó a señalar Juncker.
Fue el propio ministro de Economía quien negó que sea el primer paso para solicitar el rescate y desencadenar así la compra masiva de deuda por parte del BCE.
«No hay ninguna relación» entre las nuevas reformas y la posible solicitud de ayuda», matizó. «Tampoco es la misión» del nuevo plan español facilitar que el BCE pueda adquirir bonos soberanos.
«Durante la reunión del Eurogrupo no ha salido absolutamente ningún tema sobre un nuevo programa de ayuda a España», señaló. «Les puedo asegurar que absolutamente nadie ha pedido nada al respecto», insistió.
De Guindos resaltó que este paquete saldrá adelante el mismo día que lo hagan los Presupuestos Generales y que pretenden impulsar el crecimiento y el empleo.
También la directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, negó que esté negociando con el BCE un rescate de 300.000 millones de euros, tal y como publicaba ayer la prensa holandesa, y alabó las reformas emprendidas por el Gobierno. «Las autoridades españolas han estado adoptando ajustes muy enérgicos y de gran alcance, que deben continuar aplicándose», sentenció la francesa.
Por su parte, el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, adelantó que podría haber retrasos en la recapitalización directa de la banca a través del fondo de rescate de la UE, que está previsto para en enero de 2013.
