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De casas obreras a mansiones

por Redacción
16 de julio de 2014
Vivienda moderna

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La parroquia del Carmen, en La Albuera, celebra hoy la festividad de su patrona, la Virgen del Carmen, con una procesión por las calles del barrio. En torno a la iglesia se extienden las antiguas ‘colonias’ de viviendas de ‘Pascual Marín’ y El Peñascal, anteriores al templo, que se construyó en los años setenta.

Dar un paseo hoy en día por esta zona es como contemplar un tratado sobre la evolución en la construcción de viviendas unifamiliares durante las últimas siete décadas. Muchas de las antiguas y humildes casitas construidas en los años cuarenta y cincuenta para obreros se han convertido casi en mansiones de lujo y, al margen de los diseños arquitectónicos —los hay para todos los gustos— el resultado de comparar la calidad de los materiales de construcción de una u otra época refleja los cambios vividos en la sociedad segoviana en menos de un siglo.

Pero esa variedad en la ‘reconstrucción’ de algunas viviendas durante los últimos años no se ha librado de críticas y, por ejemplo, en febrero vecinos de La Albuera trasladaron al concejal de Urbanismo y Vivienda, Alfonso Reguera, sus quejas por lo que consideran un cambio en la idiosincrasia del barrio por una falta de homogeneidad muy evidente en el perfil de las edificaciones.

Esa misma preocupación fue trasladada por la asociación de vecinos a la alcaldesa, Clara Luquero, cuando se reunió con su directiva en el barrio casi nada más ser elegida para el cargo. Reguera ya señaló que la normativa es muy amplia pero que la Concejalía estudiaría “modificar lo que se pueda, en relación al ornato, las entradas, etcétera”.

La historia

Siguiendo el relato de Francisco Nieto, maestro ya fallecido del primer colegio del barrio —entonces ‘Calvo Sotelo’, hoy ‘El Peñascal’—, fue en los años cincuenta cuando se construyen las primeras viviendas unifamiliares, con patio, de la colonia ‘Pascual Marín’, en honor al que era entonces gobernador civil de la provincia y que todavía hoy da nombre a una de las principales vías de entrada al barrio. Se edificaron en un rectángulo perfecto con una calle central —Pascual Marín— y dos paralelas a ésta, una a cada lado: Enrique IV y Felipe II. Esas fueron las 110 primeras viviendas pero en toda la década de los cincuenta la Obra Sindical del Hogar —del entonces sindicato vertical franquista, vinculado a Falange— promovió un total de 231 en esta zona de Segovia que todavía conserva algunos rincones con color rural.

Ni que decir tiene que la propaganda del ‘Movimiento’ supo rentabilizar estas promociones y, aunque fueron bien recibidas por la población en general, especialmente las familias con menos recursos, la política de vivienda estaba sujeta a criterios ideológicos. De hecho, para poder optar a estas casas se exigía que los aspirantes aportaran certificados de autoridades locales y de sacerdotes que demostrasen su conducta intachable y acorde con la moral católica. Unos pocos afortunados consiguieron la casa, ya de por sí muy económica, gratis, como regalo, gracias a un sorteo.

El objetivo de esta política de vivienda era que los nuevos segovianos que se desplazaron en esa década a la capital de la provincia desde los pueblos tuvieran viviendas y, además, en un ambiente semejante al del medio rural del que procedían. En El Peñascal, que comenzó a ‘ocuparse’ en la segunda mitad de los años cuarenta, parte de los residentes construyeron sus propias casas —Manuel Sesma, en su libro ‘El nuevo espacio periférico de Segovia. 40 años de teoría y práctica urbanísticas’ (1987) calcula que fue alrededor de un 15%—, en ocasiones con corral, para tener gallinas, por ejemplo.

En torno a un millón de pesetas destinó el Instituto Nacional de la Vivienda a las primeras residencias de la Colonia Pascual Marín, y un total de 15,3 millones, solo en 1953, a diferentes promociones en cinco municipios de la provincia (Santiuste de San Juan Bautista, Cuéllar, Cantalejo, Santa María la Real de Nieva y Moraleja de Coca) y en la capital (además de la colonia Pascual Marín, los grupos de ‘Ramiro Ledesma’, en el barrio de San José). Paradójicamente, algunas de esas antiguas viviendas de obreros se vendieron en la década pasada por 240.000 euros (casi 40 millones de pesetas) y ahora mismo hay una decena en venta que mantienen precios elevados.

Misa y procesión en El Carmen

La parroquia de Nuestra Señora del Carmen, en el barrio de La Albuera, celebra hoy su fiesta mayor, en honor a su patrona, con una misa solemne a las 19.30 horas, a la que seguirá la tradicional procesión por las calles del barrio más próximas. Por la mañana también se oficiarán misas a las 8, 9 y 11 de la mañana, después de que ayer finalizara la novena y se realizara, por la tarde, la ofrenda de flores a la Virgen. También en la iglesia de los Padres Carmelitas habrá rosario, misa y procesón, por la Alameda de la Fuencisla, también a partir de las 19,30 horas. En la imagen, un momento de la procesión del año pasado con la imagen por la calle Pascual Marín de La Albuera. / Foto: Juan Martín

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