Que el Festival Nueva Segovia, Nueva Sonrisa es todo un éxito ya nadie lo pone en duda. Llega el mes de julio y los pequeños, no sólo del barrio, sino de toda la ciudad, están pendientes del calendario porque el último sábado llega su gran día, ese en el que se celebra el Festivalito.
Nació con el objetivo de sacar la cultura de los circuitos tradicionales para acercarla a los niños y sus familias en un ambiente más abierto, más cercano y ocho años después es ya un proyecto consolidado en la agenda cultural de la ciudad.
Miles de personas disfrutan cada año del Festivalito —el año pasado, alrededor de 8.000— y ayer no fue menos. Nervios ya desde primera hora de la tarde, cuando los artistas estaban preparando los escenarios y los espectáculos, pues los más pequeños no veían el momento de que todo comenzara. Y lo hizo a la hora prevista, a las siete y media el parque del Reloj de Nueva Segovia volvió a convertirse en un gran escenario al aire libre.
Muchas eran las opciones para disfrutar, tanto sentados como recorriendo el espacio. Algunos iban detrás de las grandes ‘Jirafas’ de Teatro Pavana, que llegaron desde Holanda para jugar con los niños segovianos; y otros alucinaban al ver a la italiana Laura Kibel —de la compañía Teatro dei Piedi— convertir sus pies en divertidos personajes, unos graciosos títeres corporales que arrancaron las risas de grandes y pequeños.
Pocos fueron los que se olvidaron de jugar con las creaciones de Tombs Creatius, que acercó hasta Nueva Segovia sus juegos inteligentes, que funcionan sin pilas y sin electricidad, por lo que animan a la interacción de toda la familia; mientras que algunos ayudaron a crear pájaros y peces de colores gracias al Taller Municipal de Animación a la Lectura.
Fieles a su cita con el Festivalito, por allí estaba también ‘La Piara Fantasma’ y los paneles pintados por José Luis López Saura, protagonistas de muchas de las fotos que se hicieron ayer en este espacio encantado.
Música, teatro, títeres, juegos… no faltaba nada y nadie quedó defraudado. Una vez más, el Festivalito de Nueva Segovia cumplió y miles de familias disfrutaron de una tarde cargada de ilusión y magia cuyos recuerdos perdurarán hasta la próxima edición.
