Se podría decir que Juan Antonio Andrés Lázaro lleva al F.C. Barcelona en la sangre. Su sentimiento culé comenzó, cree, con la llegada del holandés Johan Cruyff al equipo, en el ya lejano 1973, y desde entonces su corazón es azulgrana. Recuerda, siendo todavía muy niño, los partidos de fútbol que jugaban en su Sacramenia natal los seguidores del Barça y los del Real Madrid. Con doce años trabó amistad en Valladolid con un compañero de clase llamado Eusebio Sacristán, que con el paso de los años acabaría llegando, en 1988, al primer equipo del F.C. Barcelona, precisamente de la mano de Cruyff. El aterrizaje de su amigo en el Camp Nou marcó su trayectoria como seguidor azulgrana, ya que desde entonces ha intentado estar presente en todos los grandes acontecimientos del equipo catalán, hasta llegar a convertirse, hoy en día, en el más fiel seguidor del F.C. Barcelona en tierras segovianas.
Entre esas citas, el que ahora es presidente de la ‘Peña Barcelonista comarca de Sepúlveda’ se ufana de haber acompañado al equipo de sus amores en cinco finales de Copa de Europa, de las que en cuatro el F.C. Barcelona levantó el trofeo. “La primera, la de Wembley, el 20 de mayo de 1992, fue la de la esperanza, porque era la primera que conseguíamos”, señala, recordando que viajó en una furgoneta alquilada, en compañía de socios de la peña barcelonista de Nava de la Asunción. En 1994 no quiso perderse la final de Atenas, contra el Milán. “Fue una decepción”, reconoce. El Barça cayó por 4-0. Tuvieron que pasar muchos años hasta que el F.C. Barcelona regresara a lo más alto. La siguiente cita fue en París, en 2006, teniendo como oponente al Arsenal. Él acudió con la “Peña Segovianos del Barça”, y vivió “la final más dura”, pues el bloque azulgrana tuvo que remontar un tanto del Arsenal. En 2009, vivió de cerca la consecución de la tercera Copa de Europa, contra el Manchester, en la que considera “la final más tranquila”. Hace unos días ha acompañado al equipo en su cuarta Champions, un hito que a su juicio consagra definitivamente al equipo de Guardiola. Y ahora ya está pensando en la cita del próximo año, en Alemania, donde espera estar presente con bufanda y bandera del Barça, en compañía de tres amigos (dos de Calamonte —Badajoz— y uno de Barcelona) con los que ha hecho migas en sus viajes siguiendo al equipo culé.
