Tener mascota en Segovia es, según el manual no escrito de la ciudad, una mezcla de amor incondicional, paseos con vistas al Acueducto y una habilidad nueva: la de convertir “solo iba a por pienso” en “he comprado también snacks, un juguete con sonido y una manta térmica porque hoy hace rasca”. La buena noticia es que, con números en la mano, se puede prever bastante bien cuánto cuesta convivir con un perro o un gato en 2026. La mala noticia: la parte imprevisible se llama “urgencias” y tiene horario nocturno.
Perro
En Segovia el perro es el rey del censo, y también del carrito de la compra. La alimentación es la partida más constante. Con pienso de gama media, un perro pequeño (5–10 kg) puede estar entre 150 y 300 euros al año; uno mediano (10–25 kg), entre 300 y 550; y uno grande (25–40 kg), entre 500 y 900 euros al año.
Luego está el veterinario básico, esto es, vacunas, revisión y esa consulta donde tu perro parece perfectamente sano hasta que el veterinario lo mira y él decide toser “por primera vez”. En Castilla y León, la vacuna de la rabia en perros suele moverse en rangos orientativos de 20 a 40 euros, y la polivalente puede rondar los 45–55. Si la consulta va aparte, calcula 25–45 euros. Sumando, un paquete anual para un adulto sano suele quedar en 70–160 euros, dependiendo de campañas y de si tu clínica te hace precio “por buen chico”.
Los antiparasitarios son el punto donde Segovia se divide en dos mundos: ciudad y campo. En urbano, con paseos por parques y aceras, mucha gente ajusta la protección; en rural (pinares, sierra, fincas), la garrapata se toma la vida muy en serio. Pipetas y collares varían, pero el gasto anual típico puede rondar 80–180 euros en ciudad y 120–260 en entorno rural, por meses extra de protección y más riesgo de “visitas no planificadas”.
A eso puedes añadir identificación (microchip obligatorio en perros): 30–50 euros de una vez. Y el seguro básico puede arrancar desde unos 5–6 euros al mes, y coberturas más completas suben bastante según edad, raza y condiciones.
El verdadero giro de guion son las urgencias. La entrada a una urgencia nocturna o en festivo puede estar alrededor de 70–100 euros solo por cruzar la puerta. Si hay pruebas, medicación u hospitalización, la cifra escala como la calle Real hacia la catedral.
Gato
El gato es, en teoría, un animal de gastos discretos y dignidad intacta. En la práctica, su presupuesto tiene dos partidas fijas: comida y arena. Con pienso de gama media, un gato puede estar entre 120 y 250 euros al año en seco, pero si le das húmedo varios días por semana (porque él lo exige con mirada de juez), suma 100–300 euros más.
La arena es la cuota mensual más constante del mundo felino: un saco de 10 litros suele estar en torno a 7,8–10 euros. Un gato puede consumir aproximadamente uno al mes según bandeja y limpieza. Resultado: 95–180 euros al año solo en “geología doméstica”.
En vacunas y revisiones, el gasto anual para un gato adulto sano suele quedar en los 60 y los 160 euros, según pautas (trivalente, leucemia si procede) y si es gato de interior o con exterior. Y aquí vuelve a aparecer la Segovia rural: si el gato sale, el antiparasitario sube y también la probabilidad de raspones, peleas o “me he subido al tejado y no sé bajar”.
El microchip suele ligarse a ciertos supuestos (por ejemplo, si se vacuna de rabia), y su coste suele moverse en cifras similares al perro. En seguros, hay ofertas desde alrededor de 9–10 euros al mes en algunas modalidades, aunque la conveniencia depende de tu tolerancia al “imprevisto veterinario”.
Como regla general para controlar el bolsillo, un perro mediano en Segovia puede moverse, sin lujos y sin sustos, entre 650 y 1.300 euros al año en entorno urbano; en rural, 750–1.450 euros.
Un gato de interior, entre 450 y 950; con exterior, 550–1.100. Y si quieres dormir tranquilo, reserva un colchón de 100–300 euros para imprevistos… o paga un seguro y confía en que el destino no tenga sentido del humor.
