Hace unas semanas se hacía pública la detención de Beatriz López Doncel, una auxiliar de enfermería de 37 años, que, por el presunto asesinato de una paciente octogenaria del madrileño Hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares, donde trabajaba, desde hace más de diez años y hasta su detención, el pasado 5 de agosto.
Pese a que al caso le ampara el secreto de sumario, son muchos los datos que han trascendido.
En líneas generales, se ha sabido que, en el cuerpo de la presunta víctima, fue hallado gran cantidad de aire en cavidades del corazón, arterias, pulmones, aorta… Que ese aire se lo habría inyectado la acusada mediante una jeringuilla, que la enfermera cuenta con un perfil psicopático y que es muy querida entre sus vecinos, quienes no san crédito a lo sucedido y niegan que pueda haberlo cometido alguien como ella. A grandes rasgos, esto es lo que conocemos del caso.
EL ADELANTADO ha querido dar un paso más y analizar estas y otras muchas cuestiones relacionadas con el caso con un enfermero del Complejo Asistencial de Segovia, que se ha molestado en estudiar el caso y sacar sus propias conclusiones, o, al menos, sus dudas razonables.
Quede dicho por delante que Juan Antonio Hidalgo no pretende “defender lo indefendible” pero se niega a condenar a la enfermera madrileña a priori porque, primero, dice “hay que demostrar que es culpable”…
