Jornada a jornada, la clasificación en el grupo octavo de la Tercera se va clarificando. Aunque las posiciones de play off de ascenso no han sufrido variaciones, el empate del Cristo Atlético en La Nueva Balastera frente al San José ha dejado más solos en la pelea por el liderato a Gimnástica Segoviana y Atlético Astorga, que lograron la victoria en sus respectivos desplazamientos, y acerca un poco más al Unionistas a la tercera plaza con su victoria en el terreno de juego del Spórting Uxama.
De esta manera, el Cristo Atlético parece descolgarse de la pelea por el título de Liga, que parece cosa de dos. La Segoviana, con 23 partidos consecutivos sin perder, continúa haciendo gala de una extraordinaria pegada después de marcarle tres goles al Burgos Promesas 2000, mientras que el Astorga, que desde que perdió en La Albuera cuenta todos sus partidos por victorias, ha recobrado la forma y parece decidido a pelear por el liderato hasta el final.
La derrota del Zamora en casa con el Villamuriel ha elevado a 20 los puntos de diferencia que tiene la Segoviana con respecto a la quinta plaza, por lo que comienzan a descontarse las jornadas que restan para que el conjunto de Abraham García pueda certificar su presencia matemática en la fase de ascenso.
Sin embargo, y como a lo largo de la temporada no todo pueden ser alegrías, las lesiones continúan cebándose con el conjunto azulgrana. Siempre que se recupera un jugador acaba cayendo otro, y en esta ocasión el alta de Chema, titular en los dos últimos partidos de la Segoviana, ha llegado la baja de Anel, que sufre una fascitis plantar muy similar a la que ha llevado a Alex a permanecer durante mucho tiempo sin poder asomarse a los terrenos de juego. El central azulgrana lleva un tiempo jugando con molestias, pero ha venido aguantando a un nivel altísimo, hasta que ahora se ha optado por parar.
Lo mejor para la Segoviana es que cualquier jugador que entra está rindiendo a plena satisfacción del cuerpo técnico, y así ofrece a sus compañeros el tiempo suficiente para que éstos puedan recuperarse de sus lesiones. Lo malo, es que éstas son de larga duración. El tiempo dirá si las lesiones no acaban pasando factura.
