La 34 edición de Aguilar Film Festival (AFF), que se celebrará del 2 al 10 de diciembre en Aguilar de Campoo (Palencia), proyectará un total de 135 cortometrajes, donde en sus principales secciones competitivas habrá un total de 61 trabajos procedentes de todo el mundo. Así, los apartados Oficial, Castilla y León y De Campo ofrecerán en este 2022 un total de 17 sesiones.
La Sección Oficial contará este año con 34 cortometrajes, de los que 15 son películas españolas, mientras que las 17 restantes son producciones internacionales. Además, dentro de este apartado se podrán ver dos trabajos fuera de concurso. La máxima categoría competitiva del festival, ha programado una selección donde se dan cita la ficción, con 14 cortometrajes; el documental, con 6 títulos; y la animación, con 14, de los cuales 4 de ellos también son del género documental o experimental.
En lo que se refiere a la producción nacional, hay que destacar que se trata solo de unos pocos ejemplos de una nutrida selección, que cuenta con una amplia presencia española. Cineastas como Carla Simón, ganadora del último Oso de Oro en la Berlinale por el largometraje ‘Alcarràs’ y que en AFF competirá con el corto de ficción documental ‘Carta a mi madre para mi hijo’.
También estará en el festival aguilarense Velasco Broca, uno de los autores con más experiencia en el cine de vanguardia del país y que tras obtener el premio Focus WIP en Cannes, llega a Aguilar de Campoo con ‘Alegrías Riojanas’. Destaca también la presencia de León Siminiani, referencia en el documental con obras como ‘Mapa’ (2012) o ‘Apuntes para una película de atracos’ (2018), y que compite en la Sección Oficial con ‘Arquitectura Emocional 1959’.
Estos son algunos de los más destacados nombres del panorama nacional que presentarán sus últimos trabajos en el certamen, donde también tienen cabida jóvenes talentos, como Júlia de Paz, que llega a AFF con ‘Harta’, un corto que se ha llevado diversos premios en ALCINE y el Festival de Málaga.
Dentro de los trabajos españoles tienen cabida producciones cinematográficas de calidad con mensaje social, como ‘Txotxongiloa’, de Sonia Estévez, animadora independiente que combina la animación stop motion con el reciclaje y la reutilización, para contar una historia sobre la posición de la mujer en la sociedad; o La Concha, de Leire Apellániz, primer cortometraje de ficción que obtiene el certificado de sostenibilidad.
