“Estos días vamos a plantar cara al cáncer y a luchar contra él con coraje y alegría” manifestó la presidenta de la junta provincial de la AECC, Concepción Díez Garcillán, en la apertura del Rastrillo benéfico instalado hasta la mañana del domingo día 11 de diciembre en la Casa del Sello de Paños.
Cerca de 2.000 establecimientos, así como instituciones y particulares colaboran en el mercadillo atendido por unos 200 voluntarios que ponen todo su empeño en recaudar fondos destinados a la atención de enfermos y de sus familias, así como a potenciar la investigación para curar y tratar enfermedades oncológicas.
El acto de inauguración constituyó ayer una gran cita social en la que participaron representantes de distintas instituciones segovianas y un público que hizo las primeras compras nada más abrir la exposición. La diputada del PP Beatriz Escudero, que un año más colabora como voluntaria, se reunió con el presidente de la Diputación, Francisco Vázquez, el concejal de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Segovia, Andrés Torquemada, el portavoz del grupo municipal popular, Jesús Postigo, el alcalde del Real Sitio de San Ildefonso, José Luis Vázquez y el presidente de Fes y vicepresidente primero de la Cámara de Segovia, Pedro Palomo.
El gerente del Área de Salud de Segovia, Carlos Sanz Moreno, fue el encargado de abrir la muestra y en su discurso señaló que la Asociación Española contra el Cáncer siempre ha sido una abanderada de las prestaciones de servicios a los enfermos oncológicos. Sanz Moreno explicó que durante décadas la AECC se ha adelantando al sistema sanitario español en la cobertura de los recursos necesarios, bien sea asistenciales, preventivos, paliativos o de investigación. La asociación detecta y cubre las lagunas del sistema sanitario, señaló Sanz Moreno en una intervención muy elogiosa para el colectivo que en Segovia integran 1.600 socios.
Por su parte, Concepción Díez dirigió palabras de cariño y valoración a los voluntarios de la asociación a quienes agradeció la entrega e ilusión que ponen en su labor solidaria. También hizo un llamamiento a la sociedad segoviana para que “un año más nos ayude a ayudar acudiendo al Rastrillo”.
La feria benéfica incluye un pequeño bar y restaurante, una librería, una tómbola con 1.600 regalos, un taller de estilismo y quince puestos de venta de productos variados. En el bazar el visitante pueden encontrar juguetes, plantas, jabones, objetos de decoración, esculturas, una amplia colección de complementos, ropa y objetos del hogar, y la una alacena de alimentos y bebidas para degustar y adquirir. El precio de los artículos va desde dos euros hasta 200 euros.
