El santo busca al Amado, Jesús, y pide ayuda para encontrarle a los pastores cuyos rebaños pacen por la falda de la montaña que rodea al monasterio. Los pastores avanzan hasta la cueva donde les espera el Niño Jesús… El acto finalizó con una invitación a productos navideños (castañas cocidas, higos, polvorones…) y vino dulce servido en porrones por gentileza de Lute, propietario del Museo Doña Juana SL del Palacio Episcopal, entidad que patrocinó este concierto.
