La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) recomendó ayer al Gobierno dos fórmulas para fijar de forma transitoria el componente de la energía dentro de la revisión de la tarifa eléctrica, cuya aplicación en enero arrojaría subidas finales del 1,4% o del 2,9%, según el informe remitido al Ejecutivo.
La primera opción utiliza como referencia el precio del mercado a plazo en los tres últimos meses de negociación disponibles, mientras que la segunda consiste en emplear como ejemplo un período mayor, desde julio..
En caso de que se aplique la primera fórmula, el coste estimado de la energía para la revisión de enero supondría un alza del 7,26% y tendría como consecuencia una subida de la tarifa del 2,9%.
Con la segunda, el aumento sería del 3,47%, lo que repercutiría en un incremento final del 1,4%. El Gobierno es el que debe decantarse por la alternativa que considere más oportuna, y lo determinará hoy en el Consejo de Ministros.
Las fórmulas ofrecidas por el regulador contrastan con el resultado de la subasta Cesur del pasado jueves, que se cerró con un incremento del 25,6% que habría ocasionado una subida de la tarifa en enero del 10,9%.
El organismo presidido por José María Marín Quemada señaló que estas dos opciones forman parte de un «mecanismo transitorio» que permitirá «soslayar» el efecto de no haber considerado válida la última subasta Cesur.
Este procedimiento, indicó, «debe resultar de aplicación en el mínimo tiempo posible y solo mientras no se disponga de un procedimiento definitivo que asegure la competencia y la estabilidad».
A la hora de abordar este proceso transitorio, la CNMC ve «negativamente» la consideración de un único precio como referencia para 2014, al suponer una distorsión en el mercado minorista.
La actuación, apuntó, «debería respetar en la medida de lo posible» la fijación de precios prevista en el mecanismo vigente, de modo que no se alteren las «expectativas de cobertura» de los comercializadores en el mercado libre.
El informe de la CNMC fue elaborado en contestación a un escrito remitido por el Ejecutivo el pasado 20 de diciembre, y fue aprobado por el pleno del organismo en una reunión celebrada ayer.
El regulador analizó, además, la posibilidad de fijar una cuantía de referencia para 2014, calculada antes del fin de 2013 y en función de las cotizaciones a plazo, pero la descartó.
Esta opción implicaría una subida del 0,78% en el coste de la energía si se toma como referencia el contrato sintético anual a partir de las cuentas trimestrales, o del 0,7% si se toma como base la firma anual para 2014.
Pero la cara amarga de este mecanismo se refleja en la posibilidad de futuras subidas del recibo para compensar a las comercializadoras o, de lo contrario, más déficit de tarifa.
Para solucionar la situación, la CNMC propone dos opciones. La primera consistiría en cubrir a las comercializadoras de último recurso mediante las liquidaciones de las actividades reguladas, lo que equivale a compensar a estas firmas a través de los peajes eléctricos. Esta opción no distorsionaría el mercado, pero podría dar origen a un déficit de tarifa. La otra fórmula consiste en reconocer la diferencia dentro de la revisión de la tarifa del próximo año, lo que supondría subidas adicionales del recibo. Esta alternativa tendría como inconveniente la pérdida de señal del mercado.
Por otro lado, las compañías eléctricas consideran que la propuesta es solo un parche para resolver una situación puntual que no hace sino generar una nueva incertidumbre, por lo que desean que, de ser tenida en consideración, sea lo más transitoria posible.
A la espera de que se anuncie hoy la revisión de tarifas, desde las empresas consideran que la situación implica un mayor intervencionismo del Ejecutivo en el sistema eléctrico y pone en entredicho el éxito de la reforma energética incluso antes de haber arrancado.
La fijación de un precio, tiene a juicio de las eléctricas un componente arbitrario y generará mayor incertidumbre regulatoria en un sector como el eléctrico.