Cuando los once de gala del Atlético de Madrid y del Real Madrid saltaban al césped del Vicente Calderón para disputarse una plaza en la final de la Champions, Julio Michel, director de Titirimundi, subía a las tablas de la Sala Ex.Presa 1 para dar la bienvenida a los afortunados que abarrotaban el espacio para disfrutar de la inauguración de Titirimundi.
Michel también era consciente de que a lo mejor alguno prefería el fútbol, por eso decidió “dejar cinco minutos de cortesía a los que se están planteando si ir a ver el fútbol o venir aquí” y reconoció que “yo también me lo he pensado, pero he cumplido y aquí estoy”. Y es que por muy buen partido que se viera ayer en el Calderón, lo que se vivió en La Cárcel fue, seguro, mucho mejor.
Porque no todos los días se inaugura un Festival Internacional de Títeres en esta ciudad y menos uno que celebra ya su trigésimo primera edición —“son muchísimas, quién lo iba a decir…”, afirmó Michel— y lo hace con la frescura y la ilusión de la primera, con casi cuarenta compañías de once países que realizarán más de 400 actuaciones hasta el próximo lunes. Son más de sesenta representaciones diarias.
Y eso hace que los títeres invadan la ciudad, que la llenen de color, de calor, de magia, de ilusión. Segovia se vuelca con su Festival y Titirimundi se respira en cada rincón. Ya empezó su pacífica invasión ayer por la mañana, con actuaciones escolares y representaciones al aire libre y en los patios.
Aunque fue por la tarde cuando el narrador zamorano José Luis Gutiérrez ‘Guti’ pronunció el pregón inaugural. Cargadas de humor, las palabras de Guti desgranaron historias de su tierra natal, recogidas de la voz de sus protagonistas, porque “yo lo que hago es escuchar a viejas, grabar a viejas y contar cosas de viejas”.
Reconoció que había dado más pregones, “ya saben, de esos del botillo del Bierzo, del traje carbajalino… pero esto ya es otra cosa”. Y la verdad es que, para no saber nada de títeres, tal y como él dijo, salió muy bien del paso y se metió al público en el bolsillo.
‘Pulgarcito’ Tras el pregón, Titirimundi quedó inaugurado oficialmente con la versión del ‘Pulgarcito’ de Perrault realizada por la compañía vasca Teatro Paraíso —Premio Nacional de las Artes Escénicas para la Infancia y la Juventud 2012—.
“Siempre empezamos con un espectáculo singular —explicó Michel— y este año es tan singular que en un festival de títeres abrimos con un espectáculo de actores, que sólo tiene una pequeña escena de títeres”.
Pero la historia se ganó a pulso ocupar el primer lugar en este Titirimundi, porque “es un espectáculo que a mí me conmueve, me emociona cada vez que la veo, porque trata del abandono, del alzhéimer…”, dijo el director del Festival en la presentación.
Hoy, segunda jornada cargada de buenas representaciones en los teatros, los patios, las plazas y los barrios de la ciudad más titiritera.
