El Ayuntamiento de Segovia, a través de la Concejalía de Obras, Servicios e Infraestructuras, ha iniciado los trabajos de renovación de la red de abastecimiento de agua en tres calles, dos travesías, un callejón y una plaza del barrio incorporado de Zamarramala, que en conjunto suponen la sustitución de más de 450 metros lineales de tuberías de fibrocemento por nuevas conducciones de polietileno de diámetros comprendidos entre los 63 milímetros y los 110, según fuentes municipales.
Los trabajos, que comenzaron la semana pasada, afectan a los siguientes espacios: calles del Mediodía, del Norte, travesía del Norte, calle Antonio Soblechero, callejón del Sur, travesía de los Pozos y plaza del Centro.
El proyecto incluye la renovación de más de cincuenta acometidas domiciliarias y la instalación de dos hidrantes y siete bocas de riego.
Además, con la instalación de las quince válvulas de seccionamiento previstas se conseguirá un diseño moderno de la red de distribución de agua potable en este barrio segoviano, lo que permite mejorar su mallado y su sectorización, y por lo tanto su funcionamiento.
El mallado y sectorización evita cortes prolongados en barrios enteros o zonas extensas de los mismos.
Las obras de renovación de redes que se están acometiendo en este momento son previas a la mejora de la calzada de las vías afectadas, ya que el Ayuntamiento prevé el asfaltado completo a lo largo de la primavera de este año.
El presupuesto de la obra de renovación de la red de distribución de agua en estas calles de Zamarramala asciende a 95.426 euros, y el plazo previsto para su ejecución es de un mes y medio.
La partida procede de los remanentes de Tesorería de 2017 y forma parte del plan municipal de asfaltado y renovación de redes más ambicioso de los últimos años.
El Partido Popular ha criticado que los vecinos de las zonas donde se abordan obras de renovación de redes este invierno —además de en Zamarramala también se están ejecutando en la calle de Los Almendros del barrio de Santo Tomás, entre otras— tendrán que soportar molestias en dos estaciones del año debido a “mala gestión” de los procedimientos administrativos.
