Por la dispensación responsable de alcohol. Este es el lema del acuerdo suscrito ayer por el concejal de Servicios Sociales, Andrés Torquemada; el secretario general de la Federación Empresarial Segoviana (FES), José Luis de Vicente; el gerente de la Agrupación Industrial de Hosteleros Segovianos (AIHS), Javier García Crespo, y el vicepresidente de Alcohólicos Rehabilitados de Segovia (ARSEG), Francisco Martín Vírseda.
Unir esfuerzos y trabajar de manera coordinada y conjunta en beneficio de la sociedad es el objetivo de este acuerdo para la reducción de las ventas de alcohol a menores.
Tras la rúbrica, que tuvo lugar en el Centro municipal de Asociaciones de Autoayuda y Voluntariado, todos los firmantes se mostraron de acuerdo en que el problema del consumo de alcohol por los menores de edad debe abordarse por toda la sociedad y especialmente desde el ámbito familiar y educativo.
Sin embargo, comerciantes y hosteleros, a través de este cauce de colaboración, tienen la oportunidad de apoyar medidas tendentes al “consumo cero” de alcohol por parte de los menores de edad.
El concejal del área recordó que Segovia es una ciudad “tranquila” en relación con los problemas causados por las drogodependencias, aunque admitió que hay un porcentaje elevado de jóvenes que consumen alcohol.
Por su parte, García Crespo señaló que es importante para el sector de Hostelería de Segovia colaborar con esta iniciativa porque “a los hosteleros no nos beneficia esta situación”, aunque sostuvo que los menores consumen alcohol en los denominados botellones, lejos del control de las empresas hosteleras.
El vicepresidente de ARSEG llamó la atención sobre el control que a su juicio debe realizarse en las grandes superficies comerciales, coladero de la distribución de alcohol para menores.
En este sentido, el representante de la AIHS informó de que en otros países la venta de alcohol directa al consumidor está limitada a establecimientos de hostelería y comercios especializados, lo que permite un mayor control, según comentó.
De Vicente sostuvo que hay que preguntarse por qué los menores optan por beber alcohol y por esa forma de relacionarse con los demás y destacó el trabajo preventivo que debe realizarse en centros educativos y en las familias.
El convenio se traducirá en la organización de talleres informativos y formativos, que incidirán en el cumplimiento exhaustivo de la normativa en vigor por parte de los establecimientos (comercios, bares, etc). Así mismo, se entregará un sello de calidad de dispensación responsable de alcohol a los establecimientos participantes.
Algunos datos.
Encuestas. El Concejal de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Segovia, Andrés Torquemada, comenzó ayer su exposición, tras la firma del acuerdo con los representantes de empresarios y de ARSEG, indicando que los segovianos tienen la impresión de vivir “en una ciudad tranquila” en la que no se perciben graves problemas relacionados con el consumo de drogas, entre ellas el alcohol.
Multas. Torquemada recordó que la normativa prevé multas de entre 601 y 10.000 euros para los mayores de edad que suministren alcohol a menores.
Responsabilidad. El secretario general de la Federación Empresarial Segoviana, José Luis de Vicente, explicó que esta organización se ha comprometido al objetivo del acuerdo para reducir el consumo de alcohol entre los menores segovianos dentro del ámbito de la responsabilidad social corporativa y en relación con la prevención de la siniestralidad. Sostuvo que el problema del consumo de alcohol por menores de edad es de toda la sociedad y está alcanzando una magnitud importante.
Estadísticas. De Vicente ofreció algunos datos reveladores que indican que seis de cada diez menores se ha emborrachado alguna vez y que se inician en la ingesta de alcohol a edades cada vez más tempranas, a partir de los doce años.
Salud. Otro aspecto que destacó el secretario general de FES es el de los efectos nocivos para la salud de los menores, así como también para su comportamiento con quienes se relacionan en su entorno.
El Informe del Procurador del Común sobre ‘El Problema del consumo de alcohol entre la población menor de edad de Castilla y León’ (Diciembre de 2009) destaca la incidencia negativa sobre el proceso de desarrollo cerebral, efectos sobre el sistema nervioso y otros trastornos digestivos, hepáticos, endocrinos y alteraciones de la densidad ósea.
