La XXX edición de Folk Segovia cerró ayer con la actuación del grupo catalán Cobla Del Sons Essencials.
Tras ocho días de multitud de instrumentos retumbando por el centro de la ciudad, hoy todo vuelve a la normalidad. Sin gigantones de Zarramacatillo jugando con los paseantes, Segovia añora la alegría desprendida por los clarinetes, saxofones, timbales y a sus músicos que con tanto placer y entusiasmo hicieron disfrutar al público que se animaba al show.
Los pasacalles que volvieron ayer al mediodía cautivaron y animaron a aquellos que transitaban la vía. Fueron mujeres, hombres y niños los que al ritmo de la música se marcaron pasos de baile que eran contagiosos para otros espectadores. Junto a los músicos, los gigantones de Zarramacatillo, que amenizaban la tan calurosa mañana, produjeron todo tipo de sensaciones en los más pequeños, desde sustos y llantos hasta pícaras sonrisas de los más temerarios.
Sin duda, los protagonistas de la mañana fueron los cinco grupos procedentes de todo el país que mantuvieron el interés de aquellos que por sopresa se encontraban con la función. Las bandas presentes fueron ‘Brixel’ (Asturias), Ronda Alcucera (Albacete), ‘El Pico del Lobo’ (Guadalajara), ‘Bernardo Pérez’ (Salamanca) y ‘Zurramacatillo’ (La Rioja). Coincidiendo con este pasacalles, en La Alhóndiga se llevó a cabo un pase gratuito de la última presentacion de publicaciones.
Por la tarde, a partir de las 19.00 horas, comenzaron las útimas actuaciones en Segovia y en la provincia. La primera de ellas, protagonizada por el grupo castellano-leonés ‘Ringorrango’ dio una atuación en la que las jotas montañesas y los ajechaos de Peñaparda, entre otros, fueron protagonistas. Más tarde, ‘Metal Cambra’ (Valencia) fusionó el folk mediterráneo y atlántico con la música clásica y el rock más contundente. Finalmente, en el Teatro Juan Bravo, el grupo catalán ‘Cobla dels Sons Essencials’ cerraron la noche segoviana, mientras que en Carbonero el Mayor y Fuentepelayo lo hizo el grupo canario de ‘Parranda El Cerrillal’.
