La candidata del PP a presidir el Gobierno regional, Cristina Cifuentes, destacó en la sesión plenaria de ayer que el que empieza es un “tiempo nuevo” y defendió su proyecto, presentada durante la campaña electoral, basado en el “diálogo y el consenso” para construir una Comunidad de Madrid también “nueva”.
Pese a que sus compañeros de filas coincidieron en destacar que lo positivo de que Cifuentes pueda ser previsiblemente investida presidenta durante el día de hoy y es que va a haber continuidad con las políticas que ha llevado a cabo el PP en gobiernos anteriores, la candidata popular desgranó sus medidas marcando las diferencias con sus antecesores.
Será la quinta presidenta de la Comunidad, la cuarta del PP, después de los ocho años de Alberto Ruiz-Gallardón (1996-2003), Esperanza Aguirre (2003-2012) e Ignacio González (2012-2015). El partido, a través del vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado, fue el primero en destacar que con Cifuentes se mantendrá la política anterior basada en la “austeridad, la eficacia y la honestidad”.
La propia Esperanza Aguirre también defendió el papel de los gobiernos anteriores, y aunque le parece “bien” que se auditen, tal y como han pactado PP y Ciudadanos en el acuerdo de investidura, se mostró “orgullosa” del trabajo realizado, no sólo a nivel económico, sino en materia sanitaria y educativa.
Nada más empezar, Cifuentes remarcó el “tiempo nuevo” que se abrió el pasado 24 de mayo, cuando las urnas dijeron “alto y claro” que había cosas “que no se estaban haciendo bien”. En este punto, indicó que la “política y la corrupción no pueden ir jamás de la mano” y que “la administración debe estar más que nunca al lado de las personas para solucionar problemas de verdad y satisfacer sus necesidades”.
Tras ir presentando sus directrices de cara a esta nueva legislatura, sin dar ninguna sorpresa puesto que recoge lo mismo que lo presentado en campaña y pactado con Ciudadanos en el acuerdo alcanzado la semana pasada, Cifuentes también concluyó mostrando su deseo de crear una “Comunidad de Madrid nueva”, que genere empleo y que sea “muy justa en lo social y que garantice la igualdad de oportunidades”.
Donde sí se vió continuidad es en su defensa del bilingüismo, que quiere ampliar a la Formación Profesional, en la política fiscal, basada en los impuestos bajos; o en la petición al Gobierno central de un sistema de financiación nuevo, bandera del Gobierno de Ignacio González que le llevó a enfrentamientos con Cristóbal Montoro.
El talante dialogante de la candidata también se vió reflejado en su propuesta de llegar a tres grandes pactos: en regeneración democrática, en sanidad y en educación. Quiere alcanzarlos con todos los grupos políticos y con los profesionales implicados, en el caso de los dos últimos. La oposición en bloque coincidió en el “cambio en las formas” pero en la continuidad de los “contenidos”. El portavoz del PSOE, Ángel Gabilondo, le pidióuna “enmienda a la totalidad” respecto a las políticas anteriores de su partido.
