Casi cien segovianos obtuvieron el año pasado el carné de conducir BTP (obligatorio para llevar vehículos como taxis, ambulancias, escolares u otros de circulación prioritaria, como algunos municipales). Se trata de una licencia de conducción que estaba llamada a desaparecer porque no estaba homologado con el resto de la Unión Europea, pero era obligatoria en España para conducir estos vehículos. El BTP era un permiso de conducir muy concreto que sólo tenía validez en el territorio español.
La adaptación a la normativa europea llevó al Gobierno a eliminar este carné y decretar su desaparición el pasado 1 de enero. Con esta medida, los vehículos que hasta ahora precisaban el BTP podrán ser conducidos con el tipo de carné que requiera la categoría a la que pertenezcan. Por ejemplo, si se va a conducir un taxi que es un turismo, el conductor tendrá que acreditar sólo el permiso de conducir tipo B.
La medida se había anunciado, pero aún así tanto las autoescuelas y las jefaturas de Tráfico siguieron tramitando estos carnés. De hecho, entre noviembre y diciembre de 2015 —cuando ya se había anunciado en el BOE la desaparición del carné BTP— se examinaron y lo aprobaron más de 20 personas en Segovia.
En todo el año pasado fueron casi cien los segovianos los que se examinaron y superaron las pruebas. En los ejercicios anteriores fueron otros tantos: 102 en 2014; 95 en el año 2013, o 74 en 2012. La mayoría de ellos se presentaban a los exámenes con el fin de acceder mejor a un puesto de trabajo como conductores de taxis, de ambulancias o porque se lo exigían las empresas o instituciones a las que pertenecían.
Los meses en los que más carnés BTP se obtenían eran los de verano y los de noviembre y diciembre, según las cifras facilitadas por Tráfico.
Con la supresión de este carné se ha modificado el Reglamento General de Conductores, que hasta este año exigía para estos conductores de servicios públicos ser titular del permiso normal de conducir (B para turismos o D para autobuses) y obtener además un permiso especial de la clase BTP, previa superación de unas pruebas psicofísicas, teóricas de mecánica y prácticas. El coste necesario para obtenerlo podía superar los 600 euros en algunos casos, según la pericia del aspirante. Además del coste de la matrícula en la autoescuela, hay que añadir las tasas y el precio de cada clase práctica. La media está en 27 euros por una práctica de 45 minutos, aunque varía mucho según las ciudades, informa la OCU. Además, quienes llevaban más tiempo con este carné, necesitaban renovarlo cada cinco años, es decir, con una frecuencia más corta que el resto de licencias de conducción.
legislación Desde la Jefatura Provincial de Tráfico en Segovia, justificaron la medida e indicaron que la normativa europea imponía esta adaptación.
Con este cambio, España se adapta a Europa, donde no era necesario poseer el BTP. “Con la nueva normativa se suprime para adaptarse a las categorías existentes en el Permiso Único de Conducción, común en los 28 estados de la Unión”, explicaron.
Desde enero de este año se pueden conducir los vehículos citados con el carnet de conducir de la clase B, es decir, el carné para conducir turismos. “No me habría gastado el dinero”, reconocen algunos de los que se han enterado hace meses de que su esfuerzo ha tenido poco tiempo de vigencia. Peor están asumiendo el nuevo decreto quienes además han sido denunciados al ser sorprendidos conduciendo sin el carné, un carné que ya no es necesario para llevar ese mismo vehículo.
