La fiesta de Todos los Santos vuelve un año más a atraer a centenares de personas al cementerio del Santo Angel de la Guarda, con el buen tiempo como aliado para dedicar unos minutos al recuerdo de los seres queridos cuyos restos mortales descansan en nichos, laudes y panteones.
Ayer lunes, jornada previa a la de la festividad, muchos segovianos aprovecharon el «puente» festivo para desplazarse hasta el cementerio para depositar flores o bien adecentar las lápidas y el entorno del enterramiento de sus familiares. Aunque la presencia de público fue constante a lo largo del día de ayer, no fue necesario establecer medidas de tráfico para regular la entrada y salida de vehículos por la zona, siempre controlada por efectivos de la Policía Local.
Para hoy está prevista también una masiva afluencia de público hasta el cementerio segoviano, pero las especiales características de la jornada no aconsejan la implantación de medidas de tráfico especiales por la zona, conforme a lo explicado en nota de prensa por el Ayuntamiento, aunque la Policía Local mantendrá la vigilancia y el control de los accesos y de las zonas de aparcamiento próximos al camposanto.
Tampoco se ha establecido ningún servicio especial de autobuses urbanos, ya que en la actualidad las líneas 1 (San José), 3 (La Albuera), 4 (Circular), 5 (Nueva Segovia), 7 (Centro Comercial Luz de Castilla) y 8 (la Fuentecilla-Hontoria) tienen parada en las proximidades del cementerio; en concreto, en la avenida Padre Claret junto a la rotonda o en la calle los Bomberos.
En cuanto a la circulación, a lo largo del día se prohibirá el estacionamiento en la calle del Ángel de la Guarda y se regulará el acceso por esta calle al cementerio municipal, además de reestructurar la circulación por la calle de los Castillos.
Por último, teniendo en cuenta la posible llegada masiva de turistas, con motivo del puente de Todos los Santos, se podrían producir cortes puntuales de tráfico al recinto amurallado.
Con motivo del día de Todos los Santos y de los Difuntos, en el cementerio se llevarán a cabo distintas ceremonias religiosas. Hoy en la capilla, se celebrará misa a las 11,00 horas oficiada por el obispo de Segovia, Ángel Rubio Castro y a la que asistirán el alcalde, Pedro Arahuetes, y el concejal de Servicios Sociales, Andrés Torquemada, y a las 17,00 horas rosario y preces por las distintas galerías del camposanto.
El día 2 de noviembre a las 11,00 horas, de nuevo en la capilla, se celebrará misa de difuntos.
También recordar que el horario de apertura y cierre del cementerio, en otoño-invierno, es de 9,00 horas a 18,30 horas.
Crisantemos y dalias, las flores más buscadas en honor a los difuntos.- Los crisantemos y las dalias son las flores más utilizadas y de «más tradición» empleadas en los cementerios con motivo del Día de Todos los Santos, que se celebra este martes, y se debe a que son plantas que en España «tienen más tradición». Irene Fernández de Tejada, bióloga del CSIC y técnico del Real Jardín Botánico de Madrid, ha asegurado que, en general, las flores «simbolizan» en los cementerios, «la fragilidad y la brevedad de la vida».
Los crisantemos «se cultivan desde hace miles y miles de años» y hay una variedad «tremenda» de tamaños, formas y colores. Además, esta bióloga ha detallado que se trata de unas flores que en noviembre «están en plena floración». Sobre los colores, según esta experta, el más tradicional «es el morado»; aunque «cada vez se utilizan más colores». También las violetas, «por su color», son flores «muy utilizadas en los cementerios». Esto se debe «al mito de Perséfone»: la leyenda cuenta que «mientras recogía violetas fue raptada por Hades», el guardián de los difuntos. Las violetas, además de «las tonalidades moradas», son «muy resistentes» al frío y a las heladas en esta época del año.
En cuanto a los árboles, «el más importante es el ciprés» que se encuentra «en todos los cementerios» y «simboliza la unión del cielo y la tierra». En el plano mitológico, «Plutón lo relacionaba con la inmortalidad del alma», además en la antigua Grecia existía la tradición «de colgar ramas de ciprés en las puertas»
