El CD Cuéllar Balompié se proclamó campeón de la Copa Delegación de fútbol provincial tras derrotar al CP Cantalejo en la prórroga por 1-2. Un gol de Higinio en el minuto 107 fue determinante para que el equipo cuellarano levantara el título copero en el campo de La Albuera como preludio a la temporada que viene que la jugará en la Liga Regional.
Con el pitido inicial, el la plantilla de Félix Blanco rápido evidenció su intención de jugar el balón para llevar el peso del encuentro. Al conjunto briquero, por su parte, le costó un poco más coger ritmo, pero gracias a la labor de sus componentes del centro del campo Agudiez y Lobato comenzó a encontrarse cómodo en el último tercio de campo. Dani por el Cantalejo y Rafa por el cuadro cuellarano dispusieron de las ocasiones más claras en el primer cuarto de hora, aunque sin tino.
El duelo continuó por una línea más destrenzada, con mayores espacios como consecuencia de la reducción de intensidad por el calor con el que se jugó. Esta situación supo aprovecharla Gomi para los blanquiazules, que apoyado en Lobato, se personó en el perímetro del meta Ricardo y a punto estuvo de descorchar el marcador.
En el último tramo de la primera menguó el rendimiento de los hombres de Blanco, aunque supo aguantar el 0-0 al descanso. Tras el ecuador, salió más compacto y centrado y, fruto de su apego, se encontró con un penalti tras una mano de un defensa de Cantalejo. Lozano se erigió como encargado de lanzarlo y logró inaugurar el electrónico con un ajustado disparo a la madera derecha.
Le costó entrar en la segunda parte al plantel briquero, pero un error del guardameta cuellarano fue aprovechado por Dani para colocar las tablas de por medio. Con el empate, apenas hubo oportunidades para ambos bandos y se llegó al trance final con los dos equipos desfondados y con la única intención de llegar a la prórroga.
Un tiro de Jordán y la intervención del portero Carlos como respuesta fue lo más relevante del tiempo que precedió a los 90 minutos hasta que Higinio se sacó un latigazo desde alrededor de 30 metros, libre de presión, para obrar el definitivo 1–2 en un desliz del meta. Los últimos minutos se dirimieron en tensión y Agudiez terminó siendo expulsado al ver la segunda cartulina ya en el banquillo y Carlos perdió nervios viendo una amarilla. Richi tuvo un remate final de mucho peligro, pero la Copa terminó marchándose para Cuéllar.
