La deuda de Castilla y León volvió a crecer en el tercer trimestre del año tras la rebaja registrada en el segundo (8.022 millones frente a los 8.070 del arranque del año) y se situó en los 8.108 millones de euros, 86 más que en el trimestre anterior, y 1.170 por encima de las cifras registradas en el mismo periodo de 2012. La deuda del conjunto de las autonomías se situó en los 196.957 millones. La deuda de la Comunidad en relación al Producto Interior Bruto (PIB), se situó en el 14,8 por ciento, una décima más que en el trimestre anterior, y 2,3 puntos superior a la de 2012 (12,5 por ciento), según un informe publicado por el Banco de España. Esto supone ampliar a 4,5 puntos el direferencial respecto a la media nacional del 19,3 por ciento. Este menor porcentaje, explicaron desde el departamento que dirige Pilar del Olmo, «ratifica la fortaleza de las finanzas regionales y consolida a la Comunidad como la sexta menos endeudada del país, por detrás de Madrid, Canarias, País Vasco, Asturias y La Rioja».
Las mismas fuentes insistieron en que Castilla y León continúa manteniendo un bajo nivel de deuda en comparación con otras comunidades, en términos absolutos y relativos, lo que «una vez más certifica la responsabilidad con que el Gobierno regional utiliza esta fórmula extraordinaria de financiación». Además, explicaron que si bien la deuda del conjunto de administraciones públicas se situó en el 93,4 por ciento del PIB nacional a 30 de septiembre, la deuda global de las autonomías que se contabiliza a efectos del Sistema Europeo de Cuentas (SEC) equivale al 19,3 por ciento del Producto Interior Bruto de España.
Además, manifestaron que es «imprescindible» recordar que de los 8.108 millones de deuda de la región en el tercer trimestre del año, 1.051,5 millones corresponden al primer plan de pago a proveedores, ya que la Comunidad no ha precisado adherirse a los siguientes mecanismos de este tipo puestos en marcha. Por otra parte y a diferencia de otros territorios, en el caso de Castilla y León, el Banco de España tampoco computa ningún préstamo con cargo al FLA, puesto que la Junta decidió no recurrir a esta herramienta de obtención de liquidez dada su capacidad para obtener recursos de los proveedores financieros tradicionales.
