El sector público de Castilla y León cerró el tercer trimestre de 2010 con una deuda viva de 3.956 millones de euros, cantidad que representa el siete por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) y sitúa a la comunidad como «la más saneada» de España. Así, el endeudamiento regional respecto al PIB fue muy inferior a la media nacional del 11,8 por ciento, lo que «confirma la fortaleza de las cuentas regionales», según fuentes de la Consejería de Hacienda. En este sentido, el jefe del Ejecutivo autonómico, Juan Vicente Herrera, se mostró satisfecho porque los datos demuestran que Castilla y León se sitúa entre las comunidades autónomas «más prudentes» en un momento en el que, como destacó, es objeto de debate «quien gestiona bien y quien mal».
La comparación con otras autonomías revela que Castilla y León sigue teniendo un bajo nivel de endeudamiento, tanto en términos absolutos como relativos, lo que otorga cierto «margen» a la Comunidad para «tomar decisiones» y ayudar al desarrollo de la región, según dijo Herrera. El balance que hizo público ayer el Banco de España, a 30 de septiembre de 2010, señala que la deuda conjunta de las comunidades ascendía a 124.217 millones, de los que únicamente el 3,2 por ciento corresponden a la Comunidad.
El volumen global de endeudamiento de las autonomías equivalía al 11,8 por ciento del PIB nacional, un porcentaje muy superior al siete por ciento de Castilla y León. «Esta ratio certifica la solvencia de las finanzas regionales y la confirma como la menos endeudada del país», destacaron.
Sector público
En concreto, el sector público de Castilla y León tenía una deuda viva de 3.956 millones hasta el tercer trimestre. De ellos, 3.660 (que equivalen al 6,5% del PIB regional) corresponden a la parte de la Administración que computa dentro del Sistema Europeo de Cuentas (SEC), es decir, las consejerías y el grueso de las empresas públicas. Los 296 millones restantes son de las compañías públicas no financieras, cuyo endeudamiento no se contabiliza a efectos SEC. En términos relativos equivalen al 0,5 por ciento del PIB.
«La Junta tiene a su favor su contrastada fiabilidad, certificada por la agencia internacional Moody’s, que en su último informe situó la calificación crediticia de la comunidad en Aa2, la tercera mejor valoración posible», agregaron. Asimismo, explicaron que la cartera de deuda está concertada en moneda euro en su totalidad, por lo que «no existen riesgos asociados a las fluctuaciones del cambio». Además está «oportunamente diversificada», ya que el 29% son emisiones de deuda, en torno al 56% son préstamos y casi el 15% se articula a través de préstamos schuldschein, una modalidad que permite acceder a inversores alemanes especializados.
Las mismas fuentes expresaron que está muy ponderada la distribución geográfica de los prestamistas, puesto que el 52% del endeudamiento está contraído con entidades financieras nacionales y el 48 por ciento con firmas extranjeras.
