El presidente de la Junta de Castilla y León y candidato del PP a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco, y el candidato de Cs y exvicepresidente, Francisco Igea, pugnaron por las ‘medallas’ del Gobierno, tanto en la gestión de la pandemia como en otros ámbitos, mientras que el socialista Luis Tudanca rechazó tales éxitos y censuró que ahora el PP «vuelva a prometer lo que no ha hecho en 35 años».
Los tres candidatos compartieron pantalla este lunes en el primer debate electoral previo al 13-F, producido por RTVE desde las Cortes de Castilla y León, aunque Igea participó de forma telemática desde la casa de sus padres, en la que está confinado tras dar positivo en covid el pasado viernes, lo que ha condicionado la interacción entre el moderador, el periodista Xabier Fortes, y los interlocutores.
Tras unos primeros compases dentro de lo esperado, el primero en ‘golpear’ fue Igea, quien afeó a Tudanca la presentación de la moción de censura de marzo de 2021, pero sorprendió al añadir que «lo que nadie esperaba que es que el tránsfuga fuera el presidente», en referencia a la ruptura de la coalición del PP y Cs y el adelanto electoral decretado por Mañueco.
Después se sucedieron los cinco bloques pactados, que tuvieron en común un enfoque de Mañueco marcado por los ataques al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y una defensa de su labor al frente del Ejecutivo, mientras que Tudanca cuestionó que no haya aprovechado las ayudas estatales y europeas e Igea se mostró crítico con la honestidad de su hasta diciembre socio de Gobierno.
En el primero de los bloques del debate, Mañueco e Igea protagonizaron la disputa al dirimir quién estuvo más al frente de las decisiones frente a la covid, mientras que Tudanca reclamó al candidato popular que explique por qué no ha gastado buena parte de las ayudas del Gobierno central para superar la crisis del coronavirus. Mañueco afirmó que el candidato de Cs tiene la «memoria corta» porque durante la pandemia él se desplazó a los hospitales y a las empresas y pasó noches de madrugada junto a un director de banco y el secretario general de la Consejería de Sanidad para gestionar las compras de EPI: «No estaban ni usted ni la consejera», le espetó sobre la gestión de Verónica Casado, mientras que Igea le replicó que quien hablaba con el secretario general era él, con «horario de panadero», y que le podía dar hasta el nombre de algún piloto. Igea defendió que la Consejería de Sanidad, gestionada por Cs, estaba peleando por los aviones mientras que Mañueco»estabaescondido, haciendo de Sánchez. El más sanchista de los sanchistas que hay en la Comunidad».
En el segundo bloque, centrado en la educación, coincidieron en el buen nivel del sistema educativo, aunque han discrepado sobre las razones de ese éxito y también sobre los planes de futuro, con reproches a cuenta de la educación infantil de 0 a 3 años, ya que Mañueco garantizó que será gratuita a partir de septiembre para alumnos de 2-3 años, pero Tudanca le afeó que reitere una «promesa incumplida». Mañueco e Igea coincidieron en defender una EBAU única, mientras que Tudanca pidió una mejor financiación para las universidades y becas.

«El Gobierno es del Presidente»
En este bloque, la chispa saltó cuando Mañueco espetó a Igea que «el Gobierno es del presidente», ante lo que Igea le reprochó que el Gobierno «siempre tiene que ser el de todos y no el del presidente«, y el candidato socialista aprovechó para evidenciar el enfrentamiento entre los exsocios de gobierno y sus «luchas de poder», en lugar de gestionar. En lo que sí coincidieron Tudanca e Igea ha fue en atacar por el tema de la corrupción al candidato del PP, quien pidió dejar a la justicia actuar y sostuvo que se trata de asuntos que no le afectan «ni personal ni políticamente».
«Los dos se ponen el traje de inquisidor» para «quemar en la plaza pública», señaló Mañueco en referencia a las críticas por los casos de la trama eólica, el conocido como la Perla Negra o la financiación ilegal del PP que investiga un juzgado de Salamanca, y pidió que se deje trabajar a la justicia, defendiendo que «quien la hace la paga«.
Igea reclamó explicaciones a Mañueco por que su consejero de Sanidad se reuniera el 23 de diciembre en su despacho en relación a un contrato de 800 millones de euros, por el transporte sanitario, y no estaba la reunión en la agenda de la Junta. «Mi honestidad es mi mayor legado a mis hijas. Quiero pasear con la cabeza bien alta y que mis hijas estén orgullosas de su padre», zanjó Mañueco.

Fiscalidad
En el cuarto de los bloques, sobre las propuestas fiscales, Mañueco atacó los «hachazos fiscales» que en su opinión pretende obligar a hacer el Gobierno a las autonomías y avisó de que él no lo va a permitir y que va a blindar su normativa, entre otras cosas la práctica eliminación del impuesto de sucesiones y donaciones. Le replicó Igea, convencido de que ese impuesto no hubiera desaparecido si no hubiera entrado Cs en el Gobierno, mientras que Tudanca criticó que el PP haga competencia desleal a Castilla y León desde la Comunidad de Madrid y aplique una política fiscal de beneficios para las personas que más dinero tienen: «Quiere convertir a Castilla y León en un paraíso fiscal para los ricos».
Despoblación
Ante uno de los principales problemas de la Comunidad, como es la despoblación, Tudanca fue el que más datos aportó, con 240.000 habitantes perdidos en los últimos 15 años, frente a crecimientos en España, Castilla-La Mancha y Aragón, mientras que Mañueco afirmó que los gobiernos del PP han luchado contra este problema «muchos años», por lo que echó en falta ayuda de Sánchez: «Cero», resumió.
Macrogranjas
En este bloque, el moderador introdujo la polémica por las macrogranjas, que el candidato de Cs ha visto como una «falta de respeto» hacia el medio rural, tanto por el ministro de Consumo, por hablar mal de los productos de España fuera del país, como por parte del PP, en una especie de «chirigota», que ha recorrido «pastos con ternerillos» en zapatos «castellanos verdes». «(Pablo) Casado va a acabar con garrapatas si no se anda con cuidado», ironizó.
«Que Sánchez haga algo«, se quejó Mañueco, quien sacó a relucir el Plan del Oeste del Gobierno de Zapatero, en el que, según ha dicho, se reconocía que las autonomías no podían «por sí solas» resolver este problema. «¿Quiere a Sánchez o no lo quiere? Porque le está llamando a gritos ahora…», exclamó Igea cortando a Mañueco, quien trató de centrar el debate sobre esta cuestión en algunas de sus propuestas en natalidad, como el cheque bebé.
Tras este debate, está previsto para el 9 de febrero el segundo de los fijados por la Ley Electoral, en este caso producido por Castilla y León Televisión desde sus estudios en Valladolid, que introducirá otros temas, como el de los pactos electorales.
