Los números no son la única manera de medir la salud de un sistema sanitario como el de Castilla y León, la comunidad autónoma española más extensa -94.224 kilómetros cuadrados-, la de mayor número de provincias y municipios -9 y 2.248- y la densidad de población más baja -25,30 habitantes por kilómetro cuadrado-. Condiciones que hacen difícil vertebrar un sistema sanitario.
Pese a estas cifras, o gracias a ellas, Castilla y León está muy por encima de la media nacional en número de profesionales sanitarios trabajando o en formación, y lidera, entre otras clasificaciones, la de la tasa de médicos y pediatras de Atención Primaria por cada 1.000 habitantes, que es de 1,05, cuando la media nacional es de 0,78. Clasificaciones que el Ministerio de Sanidad ha hecho públicas esta semana en el informe ‘Recursos Humanos, ordenación profesional y formación continuada en el Sistema Nacional de Salud 2024’.
El texto, que recopila información sobre los profesionales sanitarios, especialmente médicos y enfermeras, que trabajan en los diferentes ámbitos asistenciales y recoge información sobre nuevos graduados, especialistas en formación, nuevos especialistas y reconocimiento de titulaciones, así como actividades de formación continuada, desgrana un gigante en el que en 2024, en su parte pública, trabajaban 786.747 personas: 176.918 profesionales de la medicina, 227.098 de la enfermería y 382.731 de otras categorías, sanitarias y no sanitarias -personal técnico, administrativo, de gestión, de apoyo y servicios-.
Según el informe, España cuenta con 212.201 médicos en ejercicio, tanto en el sector público como en el privado, con una tasa de 4,4 por cada 1.000 habitantes. Además, 284.232 enfermeras trabajan tanto en el sector público como en el privado, lo que proporciona una tasa de 5,9 por cada 1.000 habitantes.
Un gigante en crecimiento, ya que el año pasado, sumando el sector público y el privado, el número de médicos creció un 3,3% y el de enfermeras un 2,5%.
En la sanidad pública trabajan 786.747 personas: 176.918 profesionales de la medicina, 227.098 de la enfermería y 382.731 de otras categorías
Castilla y León
En Castilla y León, según dicho informe, en 2023 trabajaban en su sanidad pública 2.251 médicos y 251 pediatras en Atención Primaria; 5.201 en hospitales y 203 en los servicios de urgencias; en total, 7.915.
Cifras que encuentran su valor comparándolas con las del resto de comunidades autónomas. La tasa de médicos y pediatras de Atención Primara castellanoleonesa era de 1,05 por cada 1.000 habitantes, la más alta del país, que tenía una media de 0,78. Por detrás de Castilla y León estaban Extremadura (0,91) y Aragón (0,88), y a la cola quedaba Islas Baleares, con 0,63 médicos y pediatras de Atención Primaria por cada 1.000 habitantes.
En número de médicos ejerciendo en hospitales públicos, Castilla y León también destaca. En 2023, la tasa por cada 1.000 habitantes era de 2,18, cuando la media nacional estaba en 1,98. La comunidad puntera en este caso era Asturias (2,63) y la más retrasada, Andalucía (1,48).
En cuanto a profesionales de Enfermería, en la región había 11.992, repartidos en Atención Primaria (2.056), hospitales (9.709) y urgencias (227).
En cuanto a la tasa de enfermeras de atención Primaria por 1.000 habitantes, Castilla y León (0,86) solo es superada por La Rioja (1,02) en una clasificación que cierra Islas Baleares (0,65). En los hospitales, la tasa castellanoleonesa es 4,1, cuando la media nacional es de 3,6. En este caso, País Vasco (5,1) destaca por arriba y Andalucía por abajo (3,0).
En Castilla y León, los profesionales no vinculados directamente con la atención a los pacientes eran 20.681, repartidos entre Atención Primaria (1.464), hospitales (17.868), urgencias (1.207) y formación especializada (142).
Formación
El Sistema Nacional de Salud contaba en 2024 con 39.729 especialistas en formación en alguna de sus 3.910 unidades docentes. La oferta de plazas de la convocatoria 2024/25 alcanza las 11.943, un 5% más que en la convocatoria previa. De esas plazas, 9.007 eran para médicos, un 3% más; y 2.171 para personal de enfermería, un 3% más.
En Castilla y León, la tasa de especialistas en formación por cada 100.000 habitantes es de 97,9, cuando la media nacional se queda en 71,7. Castilla y León solo es superada por Madrid (99,3) y Navarra (106,6), dos comunidades con una gran tradición universitaria ligada a las ciencias de la salud.
En 2024, finalizaron la formación sanitaria especializada 9.259 nuevos especialistas (19 por cada 100.000 habitantes), un 8,8% más que en 2023. De ellos 7.231 son médicos especialistas.
Entra las cifras que aparecen en el informe del Ministerio de Sanidad está la de los títulos profesionales sanitarios homologados. En 2024 se reconocieron 16.95 títulos de profesionales de otros países de la Unión Europea y 329 de terceros países.
También recoge el nivel de implantación del Registro Estatal de Profesionales Sanitarios (REPS), listado al que desde octubre de 2022 los ciudadanos pueden acceder para consultar los datos de carácter público de los profesionales registrados. Actualmente, hay 816.146 profesionales sanitarios registrados.
Un sistema eminentemente femenino
Los profesiones sanitarias en España están copadas por mujeres. Ellas son, por ejemplo, el 66,7% de los médicos y pediatras y el 83,4% de los profesionales de la enfermería en Atención Primaria. Solo en la medicina de urgencias hay un cierto equilibrio entre sexos: el 47,5% de los médicos y el 57,3% de los profesionales de enfermería son mujeres. Porcentajes que se repiten entre los últimos estudiantes salidos de las facultades. En el curso 2022-23, de las de Medicina salieron un 70,5% de mujeres y de las de Enfermería, un 82,8%.
“Tenemos mucha dispersión y muchísima cronicidad”
A Graciliano Estrada Trigueros, presidente del Colegio Oficial de Médicos de Segovia, la excelente posición de Castilla y León en las clasificaciones del Ministerio de Sanidad no le sorprende. “En general, España está entre los países con mayor número de médicos por 1.000 habitantes de la Unión Europea, por detrás solo de Austria, Grecia o Portugal; y en particular, Castilla y León está entre las mejores comunidades autónomas de España. En el ‘Estudio de Demografía Médica’ de la Organización Médica Colegial, Castilla y León también está por encima de la media de España, una tónica que no es nueva y que se mantiene en el tiempo”.
Las razones también son conocidas. “Tenemos mucha dispersión y muchísima cronicidad entre los pacientes. En ese sentido hay que reconocer el esfuerzo que hace la Administración para que esos factores afecten lo menos posible al servicio que se da a los pacientes, sobre todo en Atención Primaria”, explica Estrada Trigueros.
Si el presidente de los médicos tuviera que poner algún pero a dicho esfuerzo, sería por el relevo generacional. “La reposición de los especialistas debería hacerse al mismo tiempo que se van jubilando los médicos en activo. En Atención Primaria ese ratio todavía no se ha corregido, pero en los próximos años se corregirá”, asegura. Y para esa reposición también es importante la formación de especialista, donde también destaca Castilla y León sobre la mayoría de regiones. “Es muy positivo que tengamos un buen programa formativo. Segovia, por ejemplo, para el tamaño de su hospital, tiene un número muy elevado de médicos en formación. En la reposición, muchas veces influye que la gente se haya formado en el sitio para quedarse después a ejercer”, concluye.
