Las Organizaciones Profesionales Agrarias (OPA) Asaja, UPA, COAG y UCCL se manifestaron este miércoles, en unidad de acción, para denunciar la complicada situación a la que se enfrenta el sector agrícola debido a la subida del precio del petróleo y de los fertilizantes, que consideran injustificada y fruto de la especulación.
La protesta planteó varios puntos clave: garantizar el suministro de gasóleo y fertilizantes; frenar la especulación con leyes urgentes; ofrecer ayudas directas inmediatas a agricultores y ganaderos; implementar medidas fiscales; desarrollar un plan específico para el sector cerealista; compensar el aumento del gasóleo; facilitar el acceso a préstamos a interés cero; alcanzar un acuerdo en toda la cadena alimentaria; y promover la intervención de todas las administraciones.
“Necesitamos que el Gobierno frene la especulación que las multinacionales realizan, tanto de los fertilizantes como del gasóleo, porque han subido entre un 40 y un 50 por ciento”, apuntó el presidente de Asaja Castilla y León, Donaciano Dujo, quien destacó que “la subida se ha hecho sobre productos que teníamos comprados antes de la guerra, por lo que sencillamente se están enriqueciendo a nuestra costa”.
Desde el sector agrícola revindicaron que la subida del precio de los carburantes y fertilizantes se produce en uno de los momentos de mayor actividad: la primavera. La llegada de esta estación trae consigo la siembra, lo que implica un mayor uso de abonos y maquinaria.
Dujo recalcó que este año el sobrecoste podría alcanzar hasta los 30.000 euros en las explotaciones de mayor volumen.
Por su parte, el coordinador regional de UCCL, Jesús Manuel González Palacín, exigió una regulación eficaz y que los organismos de control actúen con mayor rapidez y diligencia: “Hay que hacer una ley para que no se especule con los productos alimenticios y energéticos, incluso en situaciones de crisis, ya sean internacionales o nacionales”.
Los representantes señalaron que las pérdidas ya rondan entre los 15.000 y los 30.000 euros por explotación, lo que puede llevar al abandono de la actividad agrícola y a una subida del precio de los alimentos, especialmente en el sector cerealista, uno de los más castigados.
