La buena marcha de la economía tuvo su reflejo en 2025 en el consumo de carburantes, que creció para todos los tipos, gasolinas 95 y 98 y gasóleo A, esencial para el transporte, a pesar de la apuesta por la movilidad eléctrica, en un ejercicio en el que la UE dio marcha atrás en la la prohibición de vender coches con motor de combustión a partir de 2035.
Las cifras que facilita la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos refleja que en Castilla y León se repostaron durante el año pasado, 2.088.901toneladas de carburantes, frente a los 2.006.374 de 2024, con un aumento del 4,1 por ciento, y 82.527 más, como recoge Ical.
En este sentido, la inmensa mayoría del consumo se produjo en gasóleo A, producto petrolífero del que se consumieron 1.703.110 toneladas, 53.560 más que en el ejercicio precedente, y con un aumento relativo del 3,2 por ciento.
Asimismo, el consumo de gasolina 95 alcanzó en la Comunidad durante el ejercicio pasado, las 366.628 toneladas, con un crecimiento del 7,8 por ciento, y 26.642 más que en 2024. El mayor crecimiento en el repostaje de combustible en las estaciones de Castilla y León, se registró en gasolina 98, que aumentó un 13,8 por ciento, hasta las 19.163 toneladas, con 2.326 más que en el año anterior.
Por provincias, el informe de Cores revela que el consumo de carburantes se redujo en tres provincias y creció en el resto. En Concreto, menguó en Palencia (139.444 toneladas) un 8,6 por ciento; en Burgos (363.582), un 1,8 por ciento; y en Valladolid (321.824), un 0,6 por ciento. Por el contrario, se disparó en Burgos (374.824 toneladas), un 16,2 por ciento, y avanzó en Salamanca (303.295), un 7,5 por ciento; en Zamora (239.410), un 6,4 por ciento; en Segovia (146.137), un 6,2 por ciento; en Soria (88.206), un 5,6 por ciento; y en Ávila (113.178), un 2,9 por ciento.
Por tipo de carburante, el repostaje de gasóleo A, se contrajo en Palencia (114.483 toneladas), un 11,8 por ciento; en León (292.478), un 3,2 por ciento; y en Valladolid (250.528); y aumentó en Burgos (306.189), un 17,5 por ciento; en Salamanca (257.473), un 6,9 por ciento; en Zamora (208.842), un 6,2 por ciento; en Soria (71.815), un 5,4 por ciento; en Segovia (113.933), un 4,9 por ciento, y en Ávila (87.370), un dos por ciento.
Por lo que se refiere a la gasolina 95, se elevó su consumo en todos los territorios de la Comunidad, a dos dígitos, en Segovia (30.819 toneladas), un 10,9 por ciento; en Burgos (64.928), un 10,7 por ciento; y en Salamanca (43.386), un 10,5 por ciento. Además, creció en Palencia (23.657 toneladas), un 9,4 por ciento; en Zamora (28.764), un 7,6 por ciento; en Soria (15.648) y Valladolid (68.0649, un 6,5 por ciento, en ambos casos; en León (66.452), un 4,1 por ciento; y en Ávila (24.909), un 6,1 por ciento.
En cuanto a la gasolina 98, también aumento su consumo en todas las provincias, en Salamanca (2.436 toneladas), un 18,1 por ciento; en León (3.652), un 17 por ciento; en Palencia (1.304), un 16 por ciento; en Segovia (1.385), un 15,3 por ciento; en Burgos (3.708), un 13,9 por ciento; en Soria (3.232), un 12 por ciento; en Zamora (1.804), un 9,1 por ciento; en Ávila (899), un 8,5 por ciento; y en Soria (743), un 5,2 por ciento.
Consumo agrícola
Por otra parte, Cores también ofrece datos de consumo de gasóleo B, de uso agrícola, que sigue a la baja, en un contexto de reducción de superficie del cereal por los bajos precios y caros insumos. En concreto, los agricultores y ganaderos de la Comunidad, consumieron el año pasado 575.872 toneladas de este carburante, con una merma del 1,3 por ciento respecto a 2024.
Por provincias, el repostaje agrario aumentó en Burgos (85.355), un once por ciento; en Segovia (50.080),un 3,6 por ciento; y en Salamanca (60.981), un 0,8 por ciento. Por el contrario, bajó en Palencia (66.389), un 8,2 por ciento; en Zamora (63.2339, un 5,8 por ciento; en Valladolid (75.633), un 5,2 por ciento; en León (105.376), jun 3,2 por ciento; y en Soria (31.861), un 2,6 por ciento.
