La consejera de Sanidad, Verónica Casado, admitió este lunes, 13 de diciembre, que la sexta ola del Covid-19 no ha alcanzado todavía la “meseta” en Castilla y León, como se había previsto hace unas semanas, y aseguró que no se frenará mientras siga al alza al norte de la Comunidad, así como en los países vecinos de Europa.
Casado reconoció que la previsión hecha se basaba en que los datos de otras comunidades mostraban que la incidencia se frenaba, pero remarcó que la curva no ha llegado a la meseta todavía en la región, donde fuentes sanitarias precisaron que todavía no se ha registrado en las muestras secuenciadas ningún caso de la variante Ómicron, detectada en Sudáfrica y que ya tiene presencia en España.
Difícil previsión
La titular de Sanidad insistió en que es “complejo” hacer previsiones sobre la evolución del coronavirus, que en este momento sigue avanzando, y sitúa a los cinco indicadores epidemiológicos del ‘semáforo’ o documento de actuaciones de respuesta coordinada al Covid. Esto se debe a que tanto la incidencia acumulada a 14 y siete días, también entre los mayores de 65 años, como la positividad, se encuentran en riesgo ‘muy alto’ en Castilla y León.
Por el contrario, Casado destacó que los indicadores sanitarios, referidos a la ocupación hospitalaria y las tasas de ingresos, se encuentran, como las UCI, en riesgo ‘alto’, pero “contenidos”. A su juicio, todo ello gracias a la vacunación. En suma a ello, recalcó que esta no evita el contagio, pero sí el riesgo de terminar ingresado en un hospital, en la UCI o de fallecer.
De esta forma, insistió en que su departamento apuesta por seguir vacunando así como en administrar la dosis de refuerzo a los mayores de 60 años. Según remarcó la consejera, este grupo de edad es el que presenta una mayor vulnerabilidad, así como a los que están más expuestos, como el personal sanitario y sociosanitario.
