El presidente del PP nacional, Pablo Casado, aseguró ayer que mantuvo una conversación con la exsecretaria general de su partido, María Dolores de Cospedal, sobre los audios que trascendieron en relación a conversaciones entre ella y el excomisario José Manuel Villarejo, y subrayó que Cospedal, “en todo momento, ha dado explicaciones y no ha mentido, que es algo que no pueden decir otras personas que también se reunieron con Villarejo”.
En un acto en Huelva, y preguntado por este asunto, Casado dejó claro que por parte de la dirección nacional “no hay nada que ocultar ni que temer de ninguna revelación que se pueda hacer”. “No estoy seguro de que puedan decir lo mismo otras ejecutivas nacionales ni los líderes de otros partidos”, admitió.
Al respecto, Casado dejó claro que “esta estructura pseudopolicial se creó durante un gobierno socialista y se desarticuló durante un gobierno del PP”, y rechaza “categóricamente lo que ha pasado entre medias”.
Por todo ello, se comprometió a que cuando sea presidente del Gobierno “nada de eso va a volver a suceder”. En este sentido, insistió en que su “único compromiso” es con los afiliados que le eligieron en un proceso abierto de primarias y el mismo es de “ejempleridad, transparencia y rendición de cuentas” y cualquier conducta, ha añadido, que se aparte de estos tres preceptos contará con su “absoluto rechazo”.
Preguntado por si conocía más detalles de estas conversaciones, concluyó que “esto pasó hace diez años” y que tiene “absoluta tranquilidad”.
Presos independentistas
Casado lamentó volver a ver cómo el Gobierno central “en vez de apoyar al poder judicial ponga en duda su labor”. “Que en vez de dejar muy claro, como ha dicho la Fiscalía, de que hay criterios objetivos de que esos políticos independentistas pudieron incurrir el pasado año en el delito de rebelión, lance un mensaje de que la Abogacía del Estado no va a pedirlo o que no está de acuerdo con la instrucción del Supremo”, criticó.
Casado remarcó que la situación es “gravísima” porque si el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lo hace por “mandatos de sus socios independentistas”, en su opinión, “no está legitimado para seguir en la presidencia”.
“Si en España se manda desde unos barrotes de una cárcel o quien se plantea la política presupuestaria es Podemos o quien te dice lo que tiene que hacer la justicia son los independentistas, uno no está legitimado para seguir en la presidencia”, apuntó.
Por ello, le pidió a Sánchez que se ponga “del lado de la ley, de la Constitución, de los que defienden que se penalicen los ultrajes, la labor del Supremo, frente a los que dieron un golpe de Estado». «Si no, queda muy claro que Sánchez necesita sus votos para permanecer en la Moncloa”.
