La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena y la concejala de Equidad, Derechos Sociales y Empleo, Marta Higueras, se reunieron ayer con el presidente del BBVA, Francisco González, y su homóloga del Banco Santander, Ana Patricia Botín sobre las iniciativas del nuevo Gobierno municipal para frenar los desahucios y crear un parque de viviendas sociales.
Según informó el Consistorio en un comunicado, la reunión se centró en explicar los objetivos y funcionamiento de la Oficina de Intermediación Hipotecaria, que se pondrá en marcha en breve, y también informar sobre el propósito del Ayuntamiento de contar con un parque de viviendas sociales para ofrecer un hogar a las familias que hayan sido desahuciadas, una vez agotadas todas las vías de negociación.
“Para ambas iniciativas es fundamental contar con la colaboración de las entidades bancarias, que se han mostrado receptivas a las propuestas, por lo que se estudiarán vías de colaboración”, asegura el Ayuntamiento en su nota de prensa, donde valoró las reuniones acaecidas como de un clima de entendimiento “muy cordial y constructivo”.
En mayo, Manuela Carmena y Marta Higueras ya se reunieron con el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, con el mismo fin. “Ellos (los bancos) han recibido muchísimo y también de nosotros”, señaló Carmena, que entiende que, por ello, los bancos tienen que devolver algo “esencial”, que es ayudar a los ayuntamientos a buscar una alternativa habitacional a las personas afectadas por los desahucios.
En este sentido, explicó que con Bankia están “empezando a preparar un acuerdo” para que el banco pueda ceder viviendas vacías y el Ayuntamiento de Madrid las pueda poner en alquiler social. Es un “esbozo”, y tienen que concretarlo, ha explicado Carmena, que todavía desconoce qué viviendas son y cuáles son las condiciones de las mismas.
Carmena indicó que el Ayuntamiento de Madrid está “especialmente preocupado” con “conseguir acabar con los desalojos y los lanzamientos” y “esa imagen terrible de dejar personas en la calle”. De ahí, la importancia de tener un “contacto muy estrecho” con los bancos. También creen en el Consistorio que la vivienda es un “derecho social” y por eso, se le ha pasado del Área de Urbanismo al área de Derechos Sociales. Los desalojos continúan de momento en Madrid.