La número dos de Junts pel sí y expresidenta de la ANC, Carme Forcadell, fue elegida ayer como presidenta del Parlament de la XI Legislatura con 77 votos a favor, 57 votos en blanco y 1 nulo, en primera vuelta. La votación se celebró en el pleno de constitución, que inicidó el letrado mayor, Antoni Bayona, leyendo el decreto de convocatoria del Parlament, y que presidió la ‘Mesa de edad’ formada por Julià de Jòdar (CUP, el diputado de más edad), y Gerard Gómez (JxSí) y Joan Giner (SíQueEsPot), los dos parlamentarios más jóvenes.
Forcadell sustituye en el cargo a Núria de Gispert, que ya había anunciado su intención de retirarse de la primera línea política y que concurrió a las elecciones en un puesto simbólico de la lista soberanista, por lo que no logró un escaño. La elección de Forcadell se daba por descontada; lo sorprendente es que haya recibido 77 votos, ya que son 5 más que los 72 escaños que suman JxSí y la CUP, por lo que recibió el apoyo de CataluñaSi Que Es Pot.Desde el partido explicaron que 5 de los 11 diputados del grupo decidieron ofrecer su apoyo a Carme Forcadell “para darle la oportunidad de ser la presidenta de todos y todas y de ser la portavoz de todos los grupos de la Cámara”. Forcadell se convierte así en la octava presidenta de la Cámara desde 1980
La nueva presidenta del Parlament, se dijó el reto de que la XI Legislatura catalana sea la que empiece un proceso constituyente que alumbre una cámara soberana y un Estado republicano para Catalunya. Así, culminó su discurso con un “Viva la democracia, viva el pueblo soberano y viva la república catalana”. Forcadell, que ofreció a la CUP y al PP estar en la Mesa de la cámara con voz pero sin voto, ya que no están representados— comenzó su discurso prometiendo respetar la pluralidad de voces de Catalunya, pero luego viró hacia el independentismo, “cerremos la etapa autonómica”.
Su discurso generó una fuerte ovación en la bancada de Junts pel Sí —su grupo parlamentario— y la CUP, mientras que los grupos de C’s, PSC y PP guardaron silencio, ni aplaudieron ni se levantaron de sus escaños. Según la también expresidenta de la ANC, la nueva legislatura servirá para “pasar de un Parlament regional con competencias recortadas a uno soberano que quiere representar a un pueblo libre”. Por ello, señaló a los diputados como protagonistas electos de lo que denominó etapa fundacional de la república.
Numerosos titubeos y pausas durante el discurso tras el nombramiento, evidenciaron la emoción de Forcadell. La ya presidenta afiemó que nunca había imaginado acabar en el Parlament, “pero, al igual que otros diputados, estoy aquí porque las últimas elecciones han sido excepcionales y el pueblo exige un cambio en la forma de hacer y entender la política, y al pueblo me debo”.
