La escritora Carla Montero aúna realidad y ficción en su cuarta novela ‘El invierno en tu rostro’ en la que, según explicó, es su historia más “personal”. Esta cercanía se debe a las historias de algunos familiares en las que la autora ha tenido que profundizar y que ha plasmado en su libro. ‘El invierno en tu rostro’ comienza con una historia real en un pueblo de Burgos, donde un niño encuentra una avioneta estrellada junto a sus pilotos. A raíz de este descubrimiento, la vida del joven da un giro y marcha lejos de España, donde en breve estalla la Guerra Civil Española. Sin embargo, tendrá que regresar a su país atravesando una Europa acosada por la guerra para reencontrarse con su hermanastra.
Para escribir este libro, Montero se ha basado en las historias de tres familiares suyos que lucharon durante la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial en bandos diferentes, un comunista exiliado en un campo de concentración, otro voluntario en la división azul en Rusia y un misionero en Taiwán durante la ocupación japonesa. Además, para ilustrar la novela se han utilizado fotografías antiguas de su familia. De este modo, durante el trascurso del libro, aunque la mayoría de los protagonistas son ficticios, la escritora ha querido hacer “guiños” a diversos personajes reales.
Así, ‘El invierno en tu rostro’ nace ante preguntas que se hace la propia autora como qué tipo de vida llevan las personas en un contexto bélico o las consecuencias que tiene en el día a día. Por ello, Montero aseguró que durante toda la novela ha tratado las historias desde una “perspectiva humana” siendo “imparcial” respecto a las anécdotas personales.
El papel de las enfermeras españolas en la guerra es otro aspecto que ha destacado Montero en la obra, unas mujeres que, como ella cuenta, fueron “tan importantes” y que “en muchas ocasiones no han sido reconocidas”. En este contexto, destacó el caso de las enfermeras españolas que estuvieron en el frente ruso trabajando de forma voluntaria. En cualquier caso, precisó que el peso de la novela lo llevan los personajes ya que sus libros son historias “aderezadas de trhiller, aventuras o historia” y “el contexto histórico es un ‘atrezzo’, es el decorado o el marco de la historia”, explicó.
De esta forma, la autora reconoció que esta es su novela “más díscola” porque han sido los propios personajes los que han guiado el final. A pesar de ser “otra historia más de la Guerra Civil”, Montero cree que habrá muchas novelas más de esta temática porque “no hemos conseguido comprender qué demonios le pasó a la humanidad para llegar a eso”. A su juicio, “lo que define a las personas no es el color de sus ideas, sino la naturaleza de sus actos”.
