La plataforma ‘Cantalejo saludable’ denunció el riesgo de la instalación de macroplantas de biogás para las lagunas de la localidad. Así, el movimiento ciudadano nace con el objetivo de proteger la salud de la población y preservar los recursos naturales del municipio ante la tramitación de dos proyectos de infraestructuras, ubicadas en zonas “especialmente sensibles” desde el punto de vista ambiental e hidrológico.
Estos proyectos, aseguraron, se están impulsando “sin que se haya aprobado previamente el Plan Regional de Biogás en Castilla y León 2024-2034”. “Tampoco se ha informado a la población y no se han dado garantías suficientes sobre sus impactos reales en el agua, el suelo, el aire y la salud”, recordaron. Una planta de tratamiento de purines “gestiona un problema local”; una macroplanta energética “necesita importar residuos como materia prima para generar energía. Una planta que funcionaría 365 días al año, 24 horas para gestionar, 329 toneladas diarias de residuos en cantidad y tipología que no se llega a concretar”, analizaron desde la plataforma.
“Defendemos que la gestión de los purines es un problema real y prioritario, pero rechazamos que la solución pase por macroplantas de biogás ya que generará impactos a la salud de la población y del medio. Las macroplantas de biogás no son la solución y agravan el problema de contaminación de nitratos y ponen en peligro nuestro tesoro natural que son las Lagunas de Cantalejo” reclamaron desde la plataforma.
En defensa de las Lagunas de Cantalejo
Cantalejo se asienta sobre un territorio ambientalmente sensible, vinculado al acuífero de Los Arenales, “uno de los más vulnerables de Castilla y León”. Se trata de un acuífero “poco profundo y muy permeable, y que ya presenta problemas conocidos de contaminación por nitratos”, detallaron. Esta situación es un hecho confirmado por la propia administración y que así figura como ‘Zona Vulnerable Cantimpalos-Segovia, ZV-CS’.
En este contexto, la implantación de nuevas instalaciones industriales con elevada carga orgánica y riesgo de emisiones “supone añadir presión a un sistema ya tensionado, incrementando los riesgos para la calidad del agua, la salud pública y la calidad de vida de la población, y vulnerando el principio básico de prevención y no deterioro ambiental”, lamentaron.
“Es inadmisible aprobar una instalación de estas características sobre el Acuífero de los Arenales, una masa de agua que ya se encuentra oficialmente declarada en peligro de sobreexplotación y presenta zonas vulnerables por contaminación de nitratos”, señalaron, mientras insistían en que aumentar la presión sobre el acuífero podría hacer que se quede inservible para siempre. “Sin agua, el pueblo se queda sin futuro”, añadieron.
En este sentido y, según los datos del Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo (SINAC), informaron que en Cantalejo, y en general, las concentraciones de nitratos en agua de consumo están por encima del máximo legal permitido (50 mg/l) desde al menos el año 2016.
“Para colmo, la macroplanta invade un entorno ambiental de alto valor ecológico, rodeado de espacios protegidos como las Lagunas de Cantalejo, integradas en la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), y próximo a espacios naturales de relevancia como las Hoces del Río Duratón y las Hoces del Río San Juan, este último vinculado además al abastecimiento de agua potable de varios municipios”, resaltaron.
Para la plataforma, este patrimonio natural constituye una seña de identidad del territorio y un pilar “fundamental” de la calidad de vida y de la economía rural. “Se trata de dos proyectos injustificados, contrario a los principios de Precaución, jerarquía, proximidad y autosuficiencias de la Ley de Residuos, que pretende que esta zona reciba la basura de no se sabe dónde, pues los proyectos no detallan su procedencia y que los posibles beneficios no se quedan en los municipios afectados”, subrayaron.
“Para que salgan las cuentas tiene que recibir muchos residuos sin especificar, agravando el problema de purines en vez de preverlos”, indicaron, mientras apuntaban que no es cierto que una macroplanta de este tipo represente progreso para el municipio. “La creación de empleo es muy limitada, estas plantas tienen un alto grado de automatización, lo que reduce aún más su impacto real en la economía local”. Tampoco, continuaron, supone un impulso para el comercio o la vida del pueblo, “al contrario, la instalación conlleva molestias constantes, tráfico pesado, olores nauseabundos y un deterioro del entorno que afecta directamente a la calidad de vida”. Pero, sobre todo, “pone en riesgo un bien esencial como el agua, base de la salud, de la agricultura y del futuro del municipio. Sin agua limpia y segura no hay desarrollo posible, ni progreso real, ni bienestar para la población».
Por otro lado, la plataforma advirtió que las empresas promotoras de las macroplantas de biometano podrían utilizar a los ganaderos de la zona para justificar, ante la Junta, el concepto de economía circular de la instalación, y después prescindir de ellos en función de sus intereses económicos.
Reclamaciones a las administraciones
El colectivo reclamó a las administraciones “transparencia, acceso real a la información, cumplimiento estricto de la legislación ambiental y una planificación adecuada antes de autorizar proyectos que puedan afectar a la salud y al territorio”. También pidieron al Ayuntamiento de Cantalejo que se posicione frente al proyecto como así lo hizo en el pleno del día 27 de noviembre de 2025 en que expresaron su negativa al proyecto de la macroplanta de Valdesimonte.
“La planta de biometano no solo no es la solución como podría incluso agravar el problema. La solución en esta materia es ir a la raíz del problema y reducir las aportaciones de nitrógeno al suelo, para ello es necesario reducir el uso de fertilizantes sintéticos y, muy especialmente, reducir la cabaña ganadera en intensivo”, sentenciaron.
Asímismo, para la gestión de purines, las plantas de biogás de pequeña o mediana escala, distribuidas de forma descentralizada y próximas a las propias granjas, ofrecen una alternativa “mucho más sostenible y coherente” con el territorio, reducen significativamente el transporte de purines, minimizan los impactos odoríferos y evitan concentrar grandes volúmenes de residuos en un único punto. Además, favorecen un modelo de economía circular local y permiten que cada explotación, o grupos de explotaciones cercanas, gestionen sus propios purines sin generar un efecto llamada que incentive la expansión de la ganadería intensiva y por tanto, el problema de purines.
“Defender el agua, el suelo y el aire es defender la vida de nuestro pueblo, por eso nace esta plataforma. En este día internacional de los humedales, queremos alzar la voz por las Lagunas de Cantalejo, un complejo lagunar, único en España que debemos proteger”, concluyeron desde la plataforma.
