“Pero pronto estrenarás el vestido, que llevabas cuando nos conocimos, que no quiero llegar a viejo, sin verte reflejada en mi espejo. Y vuelvo a escribir y no sé poner…”.
Y aquí seguimos, escribiendo sin saber muy bien que poner, pero la vida es corta, hay que disfrutarla y escribir unas líneas me aporta alegría. Tengo la suerte de poder presumir de la gente que me rodea y de recibir detalles que emocionan. Hace unos meses, abusando de confianza, encargué a uno de los pocos jugadores que han vestido las camisetas de la Segoviana y del Caja Segovia, y que es uno de los grandes capitanes que ha dado nuestra ciudad, que me dijera como hacerme con una camiseta de su club, la respuesta fue: “déjalo en mis manos y que talla necesitas”, a los pocos días quedamos y … no solo me la regaló, sino que portaba el 14, su número. Deseando poder lucirla y presumir de ella. Gracias.
Dicen que cuando ya no puedes correr, el siguiente paso para seguir activo es la otra “secta”: la bici. En Segovia encontramos multitud de grupos en los que poder practicar este deporte y disfrutar de un ambiente sano y saludable en el que tratar de mantener la forma y la línea a pesar de las post salidas. En mi caso, estoy en el proceso de incorporación a un grupo que trata de disfrutar de rutas por nuestra querida sierra y que los sábados tienen la fea costumbre de terminar sus salidas degustando un ligero almuerzo. Esperemos mantener la tradición y añadir retos y logros a la grupeta. Por cierto, ¡nos faltan maillots Tragones!.
Ya te quedaste el cuello, pero ¿qué será lo siguiente que te vas a llevar y no devolver?
Semper Fidelis.
