Caja Segovia ha convocado una nueva asamblea general para el próximo 28 de julio con el fin de adaptar los estatutos y el reglamento electoral a la nueva situación creada por la segregación de negocios bancarios a Banco Financiero y de Ahorros (BFA) y de éste a Bankia.
La asamblea será simultánea en el caso de Caja Ávila, también inmersa en el proceso de integración a través de un SIP.
La Junta de Castilla y León aprobó el pasado mes de junio la modificación de los estatutos y del reglamento electoral para todas las entidades de la región. Ahora cada una modificará distintos puntos de sus estatutos entre los que destacan la adaptación a los nuevos porcentajes de cada uno de los grupos de representación, incluir entre las funciones de la Asamblea General las de aprobación a un Sistema Institucional de Protección (SIP), trasladar la ampliación de los requisitos de profesionalidad y el endurecimiento del régimen de incompatibilidades o la creación de una Comisión de Obras Sociales, entre otras.
En la asamblea se abordará también el nombramiento de un auditor externo para fiscalizar las cuentas del ejercicio 2011.
Los consejeros generales de Caja Segovia tienen ya a su disposición la información relacionada con los temas que se tratarán en la asamblea.
La propuesta de modificación ya fue aprobada en el Consejo de Administración, pues el escenario actual es diferente al que existía a finales del año pasado. Los activos que tienen las cajas se han traspasado y la condición de los impositores o trabajadores son diferentes. Como ejemplo, la plantilla de Caja Segovia pasó a depender el pasado 1 de junio a Bankia como forma de unificar las condiciones laborales de todos los empleados.
En cambio, los miembros de los órganos de gobierno continúan siendo, de pleno derecho, de Caja Segovia.
Los cambios que se produzcan en la normativa que regule la organización interna de Caja Segovia deberán ser luego autorizados por la Junta de Castilla y León. Sólo será entonces cuando se pueda iniciar el proceso electoral.
Fuentes próximas a la entidad han señalado que será difícil que se puedan convocar elecciones antes del próximo mes de noviembre o diciembre. Pero además en este plazo de tiempo pueden incluso añadirse modificaciones normativas por parte del Estado o de la propia Junta.
La situación de Caja Segovia y de Caja Ávila se encuentra más avanzada que la que tienen otras como Caja España y Caja Duero, por lo que resulta probable que se intente desde el gobierno regional que se hagan coincidir fechas.
Aprobados los cambios a finales de este mes, Caja Segovia tendrá luego que solicitar a las instituciones que integran los órganos de gobierno que designen a sus representantes, decisión que estará condicionada al resultado electoral producido el pasado 22 de mayo.
Complicados nombramientos
Tras la modificación del reglamento electoral y los estatutos, Caja Segovia pedirá a las entidades y organismos que integran los órganos de gobierno, que designen a las personas que les representen. Entre las instituciones se encuentran las entidades de interés general, las corporaciones locales y las Cortes regionales. En el ánimo de profesionalizar las cajas de ahorro se encuentran algunas condiciones que deben cumplir esos representantes, como es que los consejeros tengan experiencia anterior y cualificación en el ámbito económico, o que no incurran en incompatibilidades políticas, de modo que la mayoría de los representantes no podrán ser cargos públicos electos. Todo ello complicará la elección, al menos de los representantes de las corporaciones municipales.
