La próxima semana se abordará, casi con toda probabilidad, la renovación de los estatutos de Caja Segovia para adaptarlos al nuevo Decreto-Ley aprobado ayer por el Consejo de Gobierno de Castilla y León que establece para el inicio de las elecciones un periodo de tres meses desde la constitución de sus órganos.
De este modo se rompe la situación de parálisis en que se encontraba la entidad en cuanto a su organización interna, una vez que se incorporó a Bankia y le cedió sus activos y su negocio. Caja Segovia optó por este sistema cuando se impulsó, desde el Gobierno, el reordenamiento de todo el sistema bancario español.
Según fuentes de la entidad segoviana, el Consejo de Administración del próximo jueves 1 de septiembre podría servir para marcar el inicio de la convocatoria de una asamblea general en la que se apruebe la adaptación de su organización interna a la nueva situación creada.
En todo caso, deberán publicarse en el Boletín de Castilla y León los detalles del cambio regulatorio al que tendrá que adaptarse Caja Segovia. Según la Junta de Castilla y León, el Decreto Ley aprobado ayer entrará en vigor hoy viernes con su publicación en el Boletín Oficial del Estado, que regulará todo el funcionamiento.
Entre los cambios que posiblemente afecten a Caja Segovia se encuentran la modificación del concepto de mayoría mínima cualificada para poder adoptar acuerdos en los órganos de gobierno, de modo que pasaría de cuatro quintos a dos tercios.
También sería sustancial la reorganización de los órganos de gobierno con una reducción posiblemente del número de representantes. Según la Junta se pretende “facilitar la disminución de los gastos de estructura y así preservar la continuidad de su obra social con el mayor alcance posible”. Además se quiere disminuir el número de reuniones de los órganos de gobierno en los casos en que las cajas de ahorros no ejercen directamente la actividad financiera. Con el mismo fin se habilita que, en estos casos, los miembros de los órganos de gobierno de la Caja que también participen en los órganos de administración de la entidad bancaria instrumental, Banka, puedan recibir percepciones de ésta en lugar de a cargo de Caja Segovia.
Además se concretará en el nuevo texto la forma de designación de los consejeros generales por el subgrupo primero de entidades de interés general y los requisitos de éstos en caso de formar parte del consejo de administración.
Se dejará como opcional el que el presidente de la entidad tenga una dedicación exclusiva y, por tanto, un sueldo.
Caja Segovia y Caja Ávila son las entidades de la región que se encuentran en un paso más avanzado dentro de la reestructuración bancaria iniciada por el Gobierno para reordenar el sistema financiero impulsado por el Gobierno.
El Decreto regula también la forma que deben adaptar las entidades financieras que decidan mantenerse como una caja de ahorros, o bien constituirse como fundaciones para la gestión de la obra social, única actividad que quedará en manos de cada una de las entidades. (Más información en la página 26).
