Caja Rural de Segovia mejoró ligeramente su situación económica el año pasado al aumentar un 2,02 por ciento su beneficio después de impuestos.
Así se puso de manifiesto en la asamblea general de la sociedad, que tuvo lugar ayer en el Parador de Turismo de Segovia, donde acudieron numerosos socios. Con ella se puso fin al calendario de asambleas territoriales que se han venido desarrollando en fechas previas en diferentes puntos de la provincia.
De acuerdo con las cuentas aprobadas, el resultado después de impuestos fue de 645.000 euros, una cantidad algo superior a la del año anterior, que fue de 632.000. La mayor parte de ellos se destinarán a reservas.
Para los responsables de la cooperativa de crédito, el resultado es más que positivo, dada la situación general de la economía. Así, según aseguró el presidente, “a pesar del entorno tan adverso, Caja Rural de Segovia ha mejorado los presupuestos establecidos para el año y ha conseguido un resultado neto superior al del ejercicio 2009, lo que pone de manifiesto una gestión acertada basada en el reforzamiento de la liquidez y la solvencia, así como en el aumento de las provisiones y control de los riesgos”.
Por su parte, el director general de la entidad, José María Chaparro, presentó la evolución que ha tenido Caja Rural en los últimos tres años, con la renovación de instalaciones, la participación en numerosos actos sociales, o la puesta en marcha de iniciativas para potenciar las energías renovables entre los socios.
La asamblea que tuvo lugar ayer incluía la renovación de la mitad de los miembros del Consejo Rector. La mayoría de ellos repitieron en sus cargos, incluido el presidente, Félix Moracho, que resultó reelegido por otros cuatro años más.
De la mitad del consejo sometido a elección tan sólo se sustituyó a Juan Sacristán, cuyo puesto será ocupado por José Antonio de Vicente, ambos representantes de la zona de Cantalejo.
Caja Rural de Segovia la integran actualmente 8,283 socios, de los que 559 son entidades y el resto, 7.724, son socios individuales. A lo largo del año pasado 47 entidades y 126 socios se dieron de alta, mientras que nueve entidades y 113 socios individuales causaron baja por cese de su actividad, en términos generales.
La dispersión de las oficinas de la entidad la permite estar representada en todas las comarcas de la provincia. En Segovia capital cuenta con una oficina principal, en la calle Los Coches, y cuatro agencias urbanas. En la provincia dispone de sucursales en Aguilafuente, Ayllón, Campo de San Pedro, Cantalejo, Cantimpalos, Carbonero el Mayor, Coca, Cuéllar, El Espinar, Escalona del Prado, Montejo de Arévalo, Mozoncillo, Nava de la Asunción, Navas de Oro, Olombrada, Raiza, Sacramenia, Sanchonuño, San Ildefonso, Santa María la Real de Nieva, Sepúlveda, Turégano, y en la localidad abulense de Arévalo.
Los activos totales de la entidad se elevan a 236,2 millones de euros, lo que supone un 4,69 sobre el ejercicio anterior. Al término del ejercicio 2010, el crédito a la clientela representaba el 66,07 por ciento del total del balance. De este modo la entidad puede presumir de mantener una buena posición de liquidez, pues a lo largo del año pasado, la relación de los acreedores sobre la inversión era del 120 por ciento.
